Planeta Gayfolk

Estética · Camp español

Camp

El camp no es un disfraz: es un modo de mirar. En el Planeta Gayfolk es la lente principal.

El camp español que atraviesa la música de Mike Sain't Louis viene de un linaje muy concreto: Almodóvar, Alaska, Massiel, Bibi Andersen, Rocío Jurado en el hipódromo, Sara Montiel escribiendo columnas y las drag queens de las verbenas del pueblo.

Es una estética que toma lo demasiado —el brillo, la copla, el melodrama, el pelucón, la seriedad excesiva de las canciones de desamor— y lo convierte en una herramienta política. Reírse en serio. Emocionarse sin ironía barata. Bailar como si nadie viera pero también como si todo el mundo mirara.

En Planeta Gayfolk eso se traduce en pop alternativo con estribillos de radiofórmula pero letras que hablan del sur, del deseo maricón, de tener 30 años en Madrid y llamar a mamá los domingos. Camp como forma de decir verdades incómodas envueltas en purpurina.

Por dónde empezar