Salud mental
Acoso sexual: ponerle nombre

El acoso sexual incluye comentarios, insinuaciones, contactos o propuestas de carácter sexual que no se desean y que hacen sentir incómodo, humillado o intimidado. Puede pasar en el trabajo, en la calle, en la noche o en internet.
Aunque se asocia sobre todo a mujeres, también afecta a hombres y a personas LGTBI, que a veces tienen más difícil contarlo por miedo a no ser creídas o a que se ridiculice lo que pasó. Dentro de la propia comunidad, ciertos comportamientos se normalizan como si fueran parte del ambiente.
En el catálogo, «El panda del acoso sexual» pone el tema en el título con el tono irónico de la casa. El humor, aquí, sirve para nombrar algo de lo que cuesta hablar.
Si te ha pasado, no es culpa tuya, da igual lo que llevaras, bebieras o dónde estuvieras. Contarlo a alguien de confianza ayuda, y en el trabajo existen protocolos obligatorios contra el acoso.
Si sufres una agresión sexual, llama al 112 o acude a urgencias. Muchas asociaciones LGTBI ofrecen además acompañamiento y orientación para dar los siguientes pasos.
Canciones de este post: «El Panda del acoso sexual» y «LA LENGUA EQUIVOCADA». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.