Planeta Gayfolk

Cantar en español como decisión política sin discurso

Cantar en españolcomo decisiónpolítica sindiscursoDIARIO · PLANETA GAYFOLK

Cantar en inglés multiplica el mercado potencial de cualquier artista europeo. Nadie honesto lo puede negar. Cantar en inglés también implica, casi siempre, una pérdida enorme de precisión emocional, porque nadie piensa realmente en inglés cuando su primera lengua es otra: traduce.

El proyecto piensa en español. Sueña en español. Discute en español. Toda la textura emocional que puede aparecer en una canción está en la lengua materna, con sus giros locales, sus arcaísmos, sus insultos cariñosos, su humor. Cambiar de idioma para ampliar mercado sería aceptar de entrada una amputación.

Además, el mercado hispanohablante es enorme. No se renuncia a un mercado pequeño para ganar uno grande: se apuesta por el mercado más grande que el proyecto conoce por dentro. Cantar en español, hoy, es también matemáticamente sensato.

Existe un matiz importante. Cantar en español no significa cantar como un peninsular neutro de estudio de doblaje. Significa cantar con acento propio, con vocabulario propio, con giros que un algoritmo internacional no reconoce como pop. Esa aspereza local es parte del contenido.

El proyecto no explica su idioma en cada entrevista. No lo justifica. No lo defiende. Simplemente ocurre en español, del mismo modo que ocurre en 44.1 kHz o a 120 pulsaciones. Es una condición de posibilidad, no una bandera.

Cantar en español, además, es hacer memoria. Sostener el idioma en el pop actual es un acto de continuidad con la copla, el bolero, la ranchera, la nueva canción, el pop de los ochenta, la trova, la rumba y todo el catálogo compartido que el mercado global no siempre respeta. La lengua es también un archivo.

Más notas

Apoyar en Ko-fi