Cultura
«No me gusta el fútbol»: masculinidad, deporte y armario

«No me gusta el fútbol» pone en el título una frase que muchos chicos gais han dicho, o han tenido que callar, en el patio del colegio. El fútbol, en España, ha sido durante mucho tiempo una especie de examen de masculinidad: a quien no le gustaba se le miraba raro.
El deporte profesional sigue siendo uno de los ámbitos donde menos personas salen del armario, sobre todo en el fútbol masculino. Los insultos homófobos en las gradas, aunque cada vez se sancionan más, siguen apareciendo.
No le tiene que gustar a nadie el fútbol, y a quien le guste no le tiene que costar ser quien es. Las dos cosas son igual de importantes.
Para muchos chicos, sentirse fuera de lo que se espera de ellos en el deporte fue una de las primeras experiencias de exclusión. Esa experiencia puede dejar huella en la autoestima y en la relación con el propio cuerpo.
Hoy existen clubes deportivos LGTBI en muchas ciudades donde se practica deporte sin miedo. Para quien lo vivió mal de pequeño, pueden ser una reconciliación.
Canciones de este post: «NO ME GUSTA EL FÚTBOL» y «Hetero». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
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