Qué viene el año que viene en Planeta Gayfolk
Un proyecto que se piensa a diez años debe atreverse a decir hacia dónde va el año siguiente, aunque ese año no aguante todos los planes escritos hoy. La escritura de un mapa aproximado no es una promesa contractual: es una manera de compartir dirección con quien viene siguiendo desde hace tiempo.
Primer eje. El ritmo semanal se mantiene. Un single cada viernes, cincuenta y dos al año, sin excepciones más allá de las inevitables. Cuando algo funciona como columna vertebral, no se toca. Se refuerza.
Segundo eje. Primera gira pequeña fuera de España, probablemente en formato reducido, con salas de aforo cómodo, en ciudades donde el proyecto ya tiene semillas plantadas en Spotify. Las fechas concretas se anunciarán cuando estén cerradas, no antes.
Tercer eje. Un álbum recopilatorio con las mejores doce canciones publicadas durante el año más al menos dos temas inéditos que solo aparecerán ahí. Edición física en vinilo, con portada ilustrada a mano por alguien de confianza. Edición digital simultánea. Ese álbum será el puerto donde parar a hacer escucha continua.
Cuarto eje. Este diario semanal se mantiene como archivo vivo del proyecto. Es lo que menos números da a corto plazo y probablemente lo que más valor construye a largo plazo. Un archivo escrito, público, coherente y de acceso libre es uno de los pocos activos que aumenta de valor cada año que pasa.
Quinto eje, más íntimo. Se seguirán haciendo cosas que no encajan en ninguna categoría prevista. Un texto raro, una versión imposible, una colaboración inesperada, una serie de fotografías. Un planeta se sostiene también por lo que no estaba en el plan.