El álbum ha muerto. Larga vida al álbum
El álbum como formato dominante ha muerto. Nadie escucha discos enteros en Spotify salvo excepciones. Pero el álbum como forma artística sigue vivo, y creo que va a seguir vivo mucho tiempo.
Mi estrategia: publicar singles cada semana y, cada doce o quince, agruparlos en un álbum conceptual con dos o tres canciones inéditas que solo aparecen ahí. Así, quien sigue los singles tiene contenido constante; quien prefiere el formato álbum, tiene puertos donde parar.
El álbum, en este modelo, no compite con el single: lo remata. Es un lugar donde se cuenta el arco completo, con portada, orden y sentido. El single es el ladrillo; el álbum, el edificio.