Planeta Gayfolk

Salud mental

Celos no son amor

Portada de «LA VECINA COTILLA», canción de Mike Sain't Louis

Durante mucho tiempo se nos vendió que los celos eran una prueba de amor: si no te cela, no te quiere. Esa idea ha hecho mucho daño, también en las parejas LGTBI, donde la violencia y el control a veces se ven menos porque no encajan en el estereotipo.

Los celos puntuales son una emoción humana. Lo preocupante es cuando se convierten en control: revisar el móvil, exigir contraseñas, decidir con quién puedes hablar, enfadarse por cada amistad o aislarte de tu entorno poco a poco.

En el catálogo, títulos como «La vecina cotilla» juegan con la vigilancia ajena, esa sensación de estar siempre observado. En una relación, sentirse vigilado constantemente es una señal de alarma.

La violencia en parejas del mismo sexo existe, aunque se hable poco de ella. Si te reconoces en una relación de control, puedes pedir orientación en los servicios de atención a víctimas de tu comunidad y en asociaciones LGTBI. En caso de peligro, llama al 112.

El amor sano da confianza y libertad, no miedo.

Canciones de este post: «LA VECINA COTILLA» y «En Grupo Mienten Explotan Siempre». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.

Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.

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