Cultura
El cine de terror, ese género tan queer

El cine de terror tiene una relación muy especial con el público LGTBI. Sus monstruos suelen ser seres que no encajan, que viven al margen y que la sociedad persigue. Muchos espectadores queer se han sentido más identificados con el monstruo que con quienes lo cazan.
Además, el terror está lleno de figuras que el público gay ha adorado: las heroínas que sobreviven contra todo, conocidas como final girls, los villanos teatrales y las atmósferas de exceso que tanto se acercan al camp.
En el catálogo, «Como en la matanza de Texas» y «La casa de los mil cadáveres» toman sus títulos de dos películas de culto del género, y otros temas como «Igual que en las pelis slasher» o «Ya sale el asesino» continúan esa línea.
Usar el terror para hablar de relaciones, rupturas o personas que hacen daño es un recurso muy expresivo: a veces una mala experiencia se recuerda exactamente como una película de miedo.
En el planeta, el terror tiene su propio barrio, con luces de neón y gritos de diva.
Canciones de este post: «Como en la matanza de Texas» y «LA CASA DE LOS MIL CADÁVERES». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.