Salud mental
Cuidarse sin postureo

En redes el autocuidado se ha convertido casi en un producto: velas, mascarillas, rutinas de mañana perfectas. Nada de eso está mal, pero puede dar la impresión de que cuidarse es caro, estético y para quien tiene tiempo.
El autocuidado real suele ser mucho más sencillo: dormir lo suficiente, comer con cierta regularidad, moverse un poco, ver la luz del día, hablar con alguien de confianza y poner límites a lo que te agota. Son cosas pequeñas y repetidas, no grandes gestos.
Algunas canciones del catálogo funcionan casi como pausas. Títulos como «Holy Stillness» o «Float» evocan quietud y flotar, justo lo que el cuerpo pide cuando lleva demasiado tiempo en alerta.
Cuidarse también es saber cuándo lo que hace falta ya no es una rutina, sino ayuda. Si a pesar de cuidarte sigues mal durante semanas, no es que lo estés haciendo mal: es que necesitas algo más.
Tu bienestar no tiene que ser bonito para ser válido.
Canciones de este post: «HOLY STILLNESS» y «Float». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.