Desamor
Diccionario de bolsillo para una noche en francés: «Dans la nuit», palabra a palabra bajo la lluvia
Por Mike Sain't Louis ·

Cuando se viaja a un país cuyo idioma no se domina, se lleva un diccionario pequeño en el bolsillo del abrigo. No sirve para mantener una conversación, pero sí para lo urgente: pedir un café, preguntar por la estación, decir que lo sientes. Ese librito de tapas blandas acaba con las esquinas dobladas y alguna mancha de lluvia. Es el mapa más humilde que existe.
«Dans la nuit» es una noche en otro idioma. Una de las pocas canciones del planeta con título en francés, la que el diario cita como ejemplo cuando habla de las canciones en otros idiomas. Y como cualquier viaje a una lengua ajena, pide diccionario.
Hay un detalle importante antes de abrirlo. La letra de esta canción no está publicada: la web la anuncia para más adelante. Y el propio Mike, en la ficha que escribió sobre ella, avisa de que no piensa contar qué pasa esa noche; prefiere que se escuche con la luz apagada, o caminando de vuelta a casa un día de lluvia. Respeto las dos cosas. Este post no adivina la historia ni copia nada de lo que se oye. Trabaja con lo que está a la vista de cualquiera: la portada, el videoclip y sus etiquetas, el lugar que ocupa en el disco y lo que el planeta ha escrito sobre ella.
Así que este diccionario no traduce la canción. Define las palabras que la rodean, como quien describe un cuadro por su marco, su luz y la pared donde cuelga.
Nuit
Nuit, sustantivo femenino. La noche. En francés suena corta y cerrada, casi un suspiro que termina en una t que apenas se pronuncia.
La noche del planeta tiene muchas caras. Hay noches de pista de baile, de purpurina y de taxis a las seis de la mañana. Esta no es de esas. Es la otra noche, la que se pasa caminando sin prisa, la que no tiene música de fondo más allá de la lluvia, la que sirve para pensar en lo que se ha perdido.
La preposición del título también cuenta. No es «la noche», sino «en la noche», dentro de ella. Como quien está metido en un sitio del que todavía no ha salido. El título no describe la noche desde fuera, la habita.
Pluie
Pluie, sustantivo femenino. La lluvia.
En la portada llueve en líneas finas, casi verticales, de esas que solo se ven cuando pasan delante de una luz. No es una tormenta. Es una lluvia que no amenaza, pero que acaba calando si uno se queda quieto.
La lluvia en las canciones tristes tiene mala fama de tópico, y aun así sigue funcionando. Quizá porque hace algo que nadie más hace por nosotros: moja la cara y disimula. Debajo de la lluvia nadie distingue una lágrima de una gota.
Réverbère
Réverbère, sustantivo masculino. La farola.
Al fondo de la portada hay una fila de farolas encendidas de azul, que se alejan hasta perderse. Su luz cae en el asfalto mojado y se queda ahí, temblando, como un segundo cielo boca abajo.
Una fila de farolas es lo más parecido a un camino que tiene una ciudad de noche. Marca por dónde ir, pero no dice adónde. Y el azul, frío, de hospital o de madrugada, convierte la calle en un sitio donde no apetece quedarse. Es una luz para seguir andando.
Imperméable
Imperméable, sustantivo masculino. El impermeable, el chubasquero. También, como adjetivo, lo que no deja pasar el agua.

Es la palabra más interesante de este diccionario, porque la portada gira en torno a ella. En medio del negro y del azul aparece un chubasquero fucsia, satinado por el agua, con la capucha bajada. Es el único color caliente de toda la imagen. Reluce como un cartel luminoso en una calle apagada.
Me gusta el doble sentido. Un chubasquero protege de la lluvia, pero quien lo lleva tiene el pelo empapado, porque no se ha puesto la capucha. Es impermeable por fuera y está mojado por dentro. Hay mucha gente que vive así después de una ruptura: con el abrigo correcto y la cabeza a la intemperie.
Y que sea rosa intenso no es casualidad en este planeta. Es el color que se niega a desaparecer incluso en la escena más triste. Aunque sea de noche y llueva, alguien sigue vestido de fucsia.
Regard
Regard, sustantivo masculino. La mirada.
La figura de la portada mira de frente, sin sonreír. Tiene el ceño un poco fruncido, la mandíbula apretada, la barba corta mojada. No posa para gustar. Mira como mira alguien a quien acaban de decir algo que no esperaba, o alguien que ha decidido algo y no piensa dar explicaciones.
Esa mirada es lo que impide que la imagen sea solo bonita. Las farolas, la lluvia y el chubasquero podrían ser un anuncio de moda. La cara, no. La cara pertenece a otra escena: a una despedida, a un portazo, a la vuelta a casa sin nadie esperando.
Capuche
Capuche, sustantivo femenino. La capucha.
Un chubasquero tiene capucha para algo. En la portada está bajada, sobre los hombros, y la lluvia cae directamente sobre el pelo. Puede ser despiste, puede ser cansancio, puede ser una forma de castigo pequeño, de esos que uno se impone sin darse cuenta: que me moje, me da igual.
Lo curioso es que la ficha de la canción propone justo lo contrario para escucharla. Volver a casa con la capucha puesta. Como si la canción ofreciera a quien la escucha la protección que la figura de la portada no se da a sí misma. Es una forma muy delicada de cuidar: yo me mojo para que tú no tengas que hacerlo.
Asphalte mouillé
Asphalte mouillé, locución masculina. Asfalto mojado.
Los fotógrafos de cine lo saben desde hace un siglo: si se quiere que una calle nocturna parezca viva, se riega antes de rodar. El agua convierte el asfalto en espejo y multiplica cada luz. En la portada, las farolas azules se repiten en el suelo, deformadas, alargadas, como si la calle llorara luz.
Ese suelo mojado hace algo más. Duplica el mundo. Arriba, la ciudad tal como es; abajo, una versión temblorosa, que se mueve con cada gota. Una ruptura tiene mucho de eso: durante un tiempo se vive en dos calles a la vez, la de verdad y la que se refleja en el recuerdo.
Chanson triste
Chanson triste, locución femenina. Canción triste.
Es una de las etiquetas que acompañan el videoclip oficial y los vídeos cortos de la canción en el canal de YouTube de Mike. Junto a ella aparecen otras que forman un pequeño retrato: #FolkTriste, #MusiqueMélancolique, #ChansonRupture, #CoeurBrisé, #BaladeFolk, #AcousticFolk. Leídas seguidas, dibujan el género sin necesidad de contar la letra: un folk acústico, en francés, melancólico, sobre una ruptura.
En el catálogo del planeta, que es tan dado al humor y a la exageración, esa etiqueta pesa. «Dans la nuit» no viene a hacer reír. Viene a acompañar.
Folk
Folk, sustantivo masculino, préstamo del inglés. La música de raíz popular, hecha para contar historias con pocos instrumentos.

Entre las etiquetas del vídeo aparecen #MusiqueFolk, #FolkModerne y #AcousticFolk. Es una pista sobre el sonido que no necesita adivinar nada: guitarras, poca percusión, espacio alrededor de cada palabra. El folk triste tiene una ventaja sobre otros géneros. No tapa nada. No hay un muro de sintetizadores detrás del cual esconderse, ni un estribillo de discoteca que convierta la pena en baile.
En un planeta que se llama Gayfolk, la palabra tiene además un peso de nombre propio. El folk es la mitad del apellido del proyecto. Y, aunque buena parte del catálogo juega a la pista de baile, al camp y a la electrónica, canciones como esta recuerdan que la raíz está ahí: alguien que cuenta lo que le ha pasado, sin adornos, a quien quiera escucharlo.
Hay algo muy queer en esa tradición, aunque no siempre se haya dicho. El folk fue durante décadas la música de la gente que no salía en la radio: obreros, emigrantes, minorías. Contar una noche de lluvia en francés, con guitarra acústica, desde un planeta inventado por un letrista madrileño, es otra manera de seguir esa costumbre.
Rupture
Rupture, sustantivo femenino. Ruptura, rotura.
En francés la palabra vale para las dos cosas: una relación que se termina y un objeto que se parte. Es una coincidencia afortunada, porque una ruptura amorosa tiene mucho de objeto roto. Hay piezas que no vuelven a encajar, bordes que cortan si se tocan, y la tentación de guardarlo todo en una caja por si algún día se puede pegar.
Las etiquetas del vídeo hablan de ruptura, pero no dicen de quién ni por qué. Y eso está bien. Una canción de ruptura sin detalles deja hueco para que cada persona meta la suya. Quien la escuche bajo la lluvia sabrá perfectamente de qué noche se trata, aunque no sea la misma que imaginó quien la escribió.
Cœur brisé
Cœur brisé, locución masculina. Corazón roto.
Es la expresión más gastada del idioma del amor, en francés y en cualquier lengua. Y, sin embargo, sigue siendo la que se usa cuando uno no encuentra otra. Igual que el diccionario de bolsillo no sirve para escribir poesía, pero sí para decir lo esencial cuando no hay tiempo.
El planeta tiene muchas canciones sobre lo que viene después de un corazón roto. Muchas lo cuentan con risa, con rabia o con sarcasmo. «Dans la nuit», por lo que dejan ver su portada y sus etiquetas, se queda en el momento anterior a todo eso, cuando todavía no hay chiste posible.
Chanson française
Chanson française, locución femenina. La canción francesa como tradición, casi como un género propio.
Otra de las etiquetas del vídeo es #ChansonFrançaise, y con ella la canción se apunta a una herencia enorme. La canción francesa del siglo veinte convirtió la tristeza en un arte de salón. En 1959 Jacques Brel grabó «Ne me quitte pas», que se ha versionado en medio mundo como la súplica definitiva de alguien a quien están dejando. En 1962 Barbara publicó «Dis, quand reviendras-tu?», una pregunta de amante que espera. Ese mismo año, Françoise Hardy llegó a lo más alto con «Tous les garçons et les filles», la canción de una adolescente que ve pasar a las parejas de dos en dos mientras ella va sola.
Esa tradición también tiene su rama queer. En la década de 2010, Héloïse Letissier, conocida primero como Christine and the Queens, publicó «Chaleur humaine» (2014) y llevó a las listas una manera muy libre de hablar de género y deseo en francés. Entre unos y otros, la chanson aprendió que se puede estar triste con elegancia.
«Dans la nuit» no copia a nadie de esa lista. Pero al ponerse esa etiqueta, entra en la misma calle.
Langue étrangère
Langue étrangère, locución femenina. Lengua extranjera.

¿Por qué una canción triste en francés, escrita por un letrista madrileño? El planeta da una pista. En su nota sobre las canciones en otros idiomas, el diario explica que la mayoría del catálogo está en español, pero que hay temas en inglés, en francés, en alemán y en portugués, y que esos títulos suelen coincidir con las canciones más atmosféricas. Pone como ejemplos «Sonne und Wind», en alemán, y «Sol e lua», en portugués. Y resume la idea con una imagen: en el planeta, cada idioma es una zona horaria distinta.
Hay otra razón posible, más íntima, que cualquiera que haya vivido una ruptura entiende. A veces lo que duele se dice mejor en una lengua que no es la de todos los días. El idioma propio está lleno de recuerdos, de frases que dijo la otra persona, de palabras que ya no se pueden usar sin que escuezan. Una lengua extranjera es un chubasquero: deja pasar el sentido, pero no tanto el agua.
Liberté
Liberté, sustantivo femenino. Libertad. La primera palabra del lema de la República Francesa.
Francia tiene una historia larga y desigual con la libertad de las personas LGTBI. En 1791, el código penal revolucionario dejó de castigar la sodomía, mucho antes que la mayoría de los países europeos. Pero eso no impidió la persecución por otras vías durante los siglos siguientes. Hubo que esperar a 1982 para que la ley dejara de fijar una edad de consentimiento distinta para las relaciones entre personas del mismo sexo. En 1999 llegó el PACS, el pacto civil de solidaridad, y en 2013 la ley que abrió el matrimonio a las parejas del mismo sexo.
Esa historia no aparece en la canción, que yo sepa. Pero escribir de amor y desamor en francés, desde un planeta que se llama Gayfolk, es entrar en una lengua donde todos esos debates se han librado en la calle, en manifestaciones enormes a favor y en contra. El francés del amor también es el francés de esa lucha.
Paris
Paris, nombre propio. La ciudad.
En el catálogo hay otra canción con título en francés, «Paris restera gris», «París seguirá gris». Su ficha cuenta el final de una relación de muchos años y una escapada a París planeada mil veces y nunca hecha. El diario también le dedicó una de sus notas breves.
Las dos canciones no tienen por qué hablar de lo mismo, y no hay nada publicado que las una. Pero comparten idioma y comparten tiempo: el gris de una, la noche de la otra. Si alguien quisiera hacer un pequeño ciclo francés del planeta, empezaría por ellas dos y pondría la lluvia de fondo.
Voisines
Voisines, sustantivo femenino plural. Las vecinas.
Toda canción de un disco vive entre vecinas. En «Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk», el primer álbum de la trilogía, «Dans la nuit» es la pista 83 de 90. La precede «Mi novio de Albacete» y la sigue «El impostor». Es un cambio de clima enorme: de un novio con nombre de ciudad manchega a una noche de lluvia en francés, y de ahí a la figura de alguien que no es quien dice ser.
En la discografía de la web el orden es otro, y también dice cosas. Allí la canción aparece entre «Drift Away» y «Dark Corners». Tres títulos seguidos que hablan de alejarse, de la noche y de los rincones oscuros. Como si alguien hubiera ordenado las canciones por la luz que hay en ellas.
Y está su lugar en el disco. A siete canciones del final, cuando el álbum ya ha recorrido casi todo el planeta, aparece una noche tranquila y triste. Es el tramo del viaje en el que uno empieza a echar de menos lo que dejó atrás.
Vidéoclip
Vidéoclip, sustantivo masculino. El vídeo musical.

El videoclip oficial se subió al canal de YouTube de Mike el 11 de febrero de 2025 y dura tres minutos y treinta y tres segundos. Hasta el título está en francés: «vidéoclip officiel» y «Gayfolk Planète», el nombre del planeta traducido para la ocasión. A finales de noviembre de 2025 llegaron varios vídeos cortos con fragmentos, con emojis de lluvia, de luna y de corazón roto en el título.
Ese cuidado por traducir hasta el nombre del proyecto dice mucho. No es una canción española con un título francés pegado por capricho. Es una pequeña delegación del planeta en otro idioma, con su propia señalización.
Retour
Retour, sustantivo masculino. El regreso, la vuelta.
Casi todas las noches tristes terminan igual: volviendo a casa. Andando, en el último metro, en un taxi con la radio baja. La fila de farolas de la portada parece precisamente eso, el camino de vuelta, una calle recta en la que no hay nada que hacer salvo avanzar.
La vuelta a casa después de una ruptura tiene su propio peso. Las llaves que ya no son de dos, la luz del pasillo que nadie ha dejado encendida, la taza que sigue en el fregadero. No hace falta que la canción lo cuente para saber que esa vuelta existe. Está escrita en la propia recomendación de su autor: escúchala volviendo a casa.
Silence
Silence, sustantivo masculino. El silencio.
Es la última palabra de este diccionario y la más importante, porque es la que Mike eligió para esta canción. En su ficha escribe que no va a contar qué pasa en esa noche. No es falta de material. Es una decisión.
Hay canciones que necesitan explicación y otras que se estropean con ella. Esta, según su autor, es de las segundas. Por eso este post se ha quedado en las palabras de alrededor y no ha entrado en la casa. El diario, en su nota sobre «Dans la nuit», también se limitó a una imagen: el mar que recuerda por nosotros.
Ese silencio tiene algo de respeto hacia quien escucha. Deja la noche abierta, para que cada cual entre en ella con su propia historia.
Si la noche se hace demasiado larga
Las canciones tristes acompañan. Pero a veces una ruptura pesa más de lo que una canción puede sostener, sobre todo de madrugada, cuando todo el mundo duerme y los pensamientos dan vueltas sin freno.
Si esa noche es la tuya, no la pases sola. En España, el Teléfono de la Esperanza tiene a alguien al otro lado en el 717 003 717. Si en algún momento te pasa por la cabeza hacerte daño, llama al 024: es gratuito, confidencial y atiende a cualquier hora. Si hay peligro inmediato, el 112. Y si estás leyendo esto desde fuera de España, marca el número de emergencias del país donde estés o busca una línea de escucha cercana en findahelpline.com.
Pedir ayuda también es una palabra que conviene llevar en el bolsillo. En todos los idiomas.
Contraportada
Los diccionarios de bolsillo traen en la contraportada una frase de bienvenida para el viajero. La de este podría ser la que el propio Mike dejó en la ficha de la canción: escúchala con la luz apagada, o volviendo a casa bajo la lluvia, con la capucha puesta.
Para eso está en la página del single, con descarga gratuita y directa, y también en Spotify. Forma parte del primer disco de la trilogía, «Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk», por si después de esta noche apetece seguir caminando por el resto del planeta. Y quien prepare un reportaje, un programa de radio o una lista de canciones tristes en otros idiomas encontrará fotos, notas y contacto en la sección de prensa.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata «Dans la nuit»?
Su letra no está publicada, y en la ficha de la canción Mike prefiere no contar qué pasa esa noche. Lo que sí está a la vista es la portada, una noche de lluvia con farolas azules y un chubasquero fucsia, y las etiquetas del videoclip, que la presentan como folk melancólico en francés sobre una ruptura.
¿Está publicada la letra?
Todavía no. En la web figura como disponible próximamente, así que aquí no se cita ni se reconstruye ningún verso.
¿En qué disco está?
Es la pista 83 de «Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk», el primer álbum de la trilogía GAYFOLK, entre «Mi novio de Albacete» y «El impostor».
¿Por qué en francés?
El diario del planeta explica que el catálogo se abre a otros idiomas y que los títulos extranjeros suelen ir con las canciones más atmosféricas. «Dans la nuit» es la del francés, junto a «Paris restera gris».
¿Quién hace la canción?
Mike Sain't Louis, de Madrid. Escribe la letra, compone y produce; la música y las voces se generan con herramientas de inteligencia artificial bajo su dirección.
¿Dónde pedir ayuda si una ruptura me hunde de noche?
En España, el Teléfono de la Esperanza escucha en el 717 003 717. Si aparecen ideas de hacerte daño, el 024 atiende gratis y a cualquier hora, y en una emergencia está el 112. Desde otro país, llama a su número de emergencias o busca una línea en findahelpline.com.