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Pliego de condiciones de un amor a medida: «He creado un novio con inteligencia artificial» y lo que no cabe en las especificaciones

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Portada de «He creado un novio con inteligencia artificial», canción de Mike Sain't Louis: dos chicos sentados muy juntos en un sofá claro junto a jarrones de cerámica; uno con camisa de lino blanca abierta y el pecho tatuado, el otro con camisa negra, media cara y un brazo de metal pulido, como un androide

En las oficinas de contratación pública hay un documento que nadie lee por gusto y que lo decide todo: el pliego de condiciones técnicas. Es la lista exacta de lo que se encarga. Si un ayuntamiento quiere un puente, el pliego dice cuántos metros, cuánto peso, qué materiales, en qué plazo, con qué garantía y qué penalización paga la empresa si el puente se cae. Todo lo que no está en el pliego, no existe.

Pocas cosas se parecen tanto a un perfil de aplicación de citas como un pliego de condiciones. «Busco alguien alto, sincero, deportista, sin dramas, que le guste viajar.» Requisitos mínimos, criterios de exclusión, y la esperanza secreta de que alguien cumpla todo y además te haga reír.

«He creado un novio con inteligencia artificial» lleva esa lógica hasta el final. Si nadie cumple el pliego, me fabrico al que lo cumpla. Por eso este post está escrito como el pliego de un encargo: objeto del contrato, requisitos técnicos, pruebas de aceptación, mantenimiento, garantía y, al final, las cláusulas que ningún pliego sabe redactar.

Antes de empezar, una aclaración que va en la primera página de cualquier documento serio. La letra de esta canción no está publicada: en la web figura como disponible próximamente. Por eso aquí no cito ningún verso. Me baso en el título, en la portada, en el videoclip oficial y sus etiquetas, y en las notas que Mike ha escrito sobre el tema. Cuando cuento lo que pasa en la canción, lo hago con mis palabras.

Objeto del contrato

Denominación: «He creado un novio con inteligencia artificial».

Órgano de contratación: Mike Sain't Louis, de Madrid, letrista, compositor y productor musical. Se define como el primer cantautor IA, y la etiqueta encaja aquí mejor que en ninguna otra canción. La letra la escribe él. La música y las voces salen de herramientas de inteligencia artificial que él dirige. Es decir: alguien que trabaja todos los días con una máquina escribe una canción sobre enamorarse de una.

Lote: «El día de la liberación», el tercer álbum de la trilogía GAYFOLK, pista 29. Justo antes está «Vuelve conmigo» y justo después «Verde».

Documentación técnica disponible: el videoclip oficial, que dura dos minutos y cuarenta y cinco segundos y se subió al canal de YouTube de Mike el 29 de septiembre de 2025, con el título «He creado a un novio con inteligencia artificial 2.0». Esa coletilla, «2.0», ya es parte del chiste: hasta los novios tienen actualizaciones.

Clasificación: las etiquetas del vídeo mencionan eurodance, electropop, electrónica queer, pop experimental y eurodance revival. También #ChicoVirtual, #VirtualBoyfriend y #ArtificialLove. Es decir, un tema de pista de baile, de los que suenan a las tres de la mañana con los brazos en alto.

Memoria descriptiva: la portada

Los pliegos llevan planos. El plano de esta canción es su portada.

Un salón claro, de revista de decoración: pared color arena, un sofá blanco, un par de jarrones de cerámica rústica. Sentados muy juntos, dos hombres. El de delante lleva una camisa de lino blanca abierta, el pecho tatuado con un corazón alado y un pendiente pequeño. Mira hacia arriba con una mezcla de duda y ternura. El de detrás, con camisa negra, le pasa el brazo por encima. Media cara suya es de metal pulido. La mano que asoma es una mano robótica, articulada, negra y reluciente.

Lo que más me gusta de la imagen es lo serios que están. No es una portada de ciencia ficción con rayos láser. Es una escena de telenovela en un salón de Ikea caro. Los dos se miran como se miran las parejas justo antes de una conversación importante. Uno es humano y el otro no, y aun así la tensión es exactamente la misma que la de cualquier pareja.

En su ficha de la canción para mikesaintlouis.com, Mike lo dice con gracia: hay tensión de telenovela entre un humano y un cíborg. Y la portada lo clava. El androide no da miedo. Da un poco de envidia.

Requisitos técnicos mínimos

Cualquier pliego empieza por las especificaciones. En la canción, esa lista existe y es la parte más divertida. Sin reproducir la letra, se puede resumir así: el novio fabricado es guapo, es listo, llega siempre a su hora, es simpático, es ardiente y no pierde nunca la sensualidad.

Collage con un detalle de la carátula de «He creado un novio con inteligencia artificial» y las carátulas de «Mi último ex era una IA disfrazada», «No quiero otro novio cojín», «Mejor que Ben Affleck»

Merece la pena pararse en el orden de los requisitos, porque dicen mucho de quien hace el encargo. Primero lo físico. Luego la cabeza. Y después, enseguida, la puntualidad. Que la puntualidad aparezca tan arriba en la lista de virtudes de un novio es un chiste muy fino. Quien la pone ahí es alguien que ha esperado demasiadas veces en una terraza mirando el móvil, con la caña calentándose.

En el pliego de cualquier persona que haya pasado por unas cuantas relaciones, los requisitos no se inventan: se aprenden. Cada virtud de la lista es la huella de un defecto anterior. Si pides puntualidad, es que te dejaron plantado. Si pides que no haya broncas, es que las hubo. Mike lo sabe bien, y su catálogo está lleno de esos novios anteriores convertidos en canción.

Criterios de exclusión

Los pliegos también dicen qué no se acepta. Y aquí la canción tiene dos cláusulas de exclusión muy claras, que vuelven varias veces en el vídeo: en esta pareja no hay dramas ni peleas, y tampoco hay que repartirse las tareas de casa.

La primera es fácil de entender. Un novio sin dramas es el sueño de cualquiera que haya vivido una relación de gritos, silencios y portazos. La segunda es más graciosa y más reveladora. ¿Por qué un novio de inteligencia artificial no reparte las tareas? Puede que porque no las hace. Puede que porque las hace todas. La canción no lo explica, y la duda es parte del chiste: quizá el novio perfecto es simplemente uno con el que nunca tienes que discutir quién saca la basura.

Detrás de las dos cláusulas hay una idea que el catálogo de Mike repite mucho: el cansancio. No el cansancio de un mal día, sino el de haber negociado demasiado. En «No quiero otro novio cojín», el título ya deja claro que hay novios que no se quieren repetir. Aquí, la solución es más radical: ya que no hay manera de negociar con los humanos, me fabrico uno con el que no haga falta negociar.

Referencias de mercado: Jennifer López

Todo pliego serio incluye una comparación con lo que ya existe en el mercado. La canción también. En un momento, quien habla se compara con Jennifer López, con un matiz muy concreto: sin contrato prematrimonial.

La referencia tiene mucha gracia. Jennifer López es una de las estrellas más famosas del mundo, actriz y artista pop, y su vida sentimental lleva décadas en las portadas: varias bodas, varios divorcios, y un regreso muy comentado con Ben Affleck, con quien se casó en 2022 y de quien se separó después. La palabra que todo el mundo asocia a las bodas de las estrellas de Hollywood es justamente esa: el acuerdo prematrimonial, el papel que deja claro qué es de quién por si acaso.

Compararse con ella sin ese papel es decir: me caso a lo grande, como una diva, pero sin miedo a perder nada. Porque un novio fabricado no te va a pedir la mitad del piso.

Y hay un guiño interno en el catálogo que no se puede pasar por alto. Mike tiene una canción titulada «Mejor que Ben Affleck», en el primer álbum de la trilogía. Entre un disco y otro, el planeta Gayfolk ha ido montando su propia telenovela de Hollywood, con Ben Affleck en un capítulo y Jennifer López en el siguiente.

Prescripciones sonoras: por qué eurodance

Un pliego también fija los materiales. Y el material de esta canción no es cualquiera: las etiquetas del vídeo hablan de eurodance y de eurodance revival.

Mike Sain't Louis en un escenario con foco rosa y un planeta con anillos, junto al título «He creado un novio con inteligencia artificial»

El eurodance fue el sonido de las discotecas europeas de los años noventa. Bombo a cuatro tiempos, sintetizadores brillosos, un estribillo que se repite hasta la extenuación y, muchas veces, un contraste entre la música más alegre del mundo y una letra que habla de amores imposibles. Quien bailó aquellos temas en una sala de barrio o en una verbena recuerda esa sensación: estabas dando saltos mientras alguien, por los altavoces, preguntaba qué es el amor o pedía que no le hicieran daño.

Ese contraste es exactamente el de esta canción. Un tema para dar saltos con un asunto de fondo que, pensado en frío, es bastante melancólico: alguien que ha tenido que fabricarse el amor porque no lo encontraba. El eurodance siempre fue eso. La tristeza con luces estroboscópicas.

Y hay otra capa. El eurodance era, en buena parte, música hecha con máquinas: cajas de ritmos, secuenciadores, voces procesadas. Una canción sobre un novio artificial, hecha con herramientas de inteligencia artificial, en un estilo que ya nació de las máquinas, cierra un círculo muy redondo. Es la máquina hablando de la máquina, con el corazón humano en medio, bailando.

Estudio de alternativas

Los pliegos serios incluyen un estudio de alternativas: antes de encargar el puente, se comprueba si no bastaría con un ferry. Hagamos lo mismo con el novio.

Alternativa A: el novio de aplicación. Disponible a cualquier hora, catálogo infinito, fotos favorecedoras. Inconvenientes conocidos: deja en visto, desaparece sin avisar, no se parece a sus fotos. Descartada por la experiencia.

Alternativa B: el novio cojín. Cómodo, blandito, siempre en el sofá. El catálogo de Mike ya lo evaluó en «No quiero otro novio cojín», y el título deja clara la conclusión. Descartada por aburrimiento.

Alternativa C: el ex que parecía una máquina. Respuestas de plantilla, cariño programado, ninguna empatía. Evaluada en «Mi último ex era una IA disfrazada». Descartada por fraude: era una máquina sin las ventajas de una máquina.

Alternativa D: el novio fabricado a medida. Guapo, listo, puntual, sin broncas. Es la que elige la canción. Su único inconveniente aparece en la letra pequeña: no puede elegirte, porque ya viene elegido.

Visto así, el encargo tiene su lógica. Si las tres primeras opciones han fallado, la cuarta es casi una conclusión técnica. La canción no lo presenta como una tragedia, sino como una decisión práctica, de alguien que ya ha hecho todas las pruebas y está cansado de suspenderlas.

Pruebas de aceptación

Antes de dar por bueno un encargo, el pliego exige pruebas. Que el puente aguante el peso. Que el sistema funcione en condiciones reales.

¿Cómo se pasa la prueba de aceptación de un novio? La canción da una respuesta muy rotunda: lo que se ha creado es un amor que no puede fallar. Esa es la promesa central del tema, y se repite como se repite una garantía en un anuncio de la teletienda.

Aquí está, creo, el centro de la canción. Porque «un amor que no puede fallar» es exactamente lo que todos queremos y exactamente lo que ningún amor humano puede ofrecer. Las personas fallan. Llegan tarde, se enfadan, se cansan, se van. Un amor que no puede fallar solo puede ser un amor que no es del todo libre. Un novio que no puede dejarte es un novio que no ha elegido quedarse.

La canción no se pone filosófica, y hace bien. Es eurodance: se baila, no se discute. Pero la pregunta queda en el aire, como el brillo de una bola de espejos.

Plazo de ejecución

Todo encargo tiene un plazo. Los puentes tardan años. Las carreteras, más. ¿Y un novio?

Collage con un detalle de la carátula de «He creado un novio con inteligencia artificial» y las carátulas de «El día de la liberación», «Vuelve conmigo», «Verde»

Con las personas, el plazo es imposible de calcular. Hay quien se enamora en una noche y hay quien tarda una década en atreverse a decirlo. Hay relaciones que se construyen a base de cafés, de mensajes de buenos días, de conocer a la familia, de aprender cómo se toma el otro las malas noticias. Todo eso lleva tiempo, y el tiempo es exactamente lo que el amor humano exige y lo que nadie te garantiza que vaya a salir bien.

El novio fabricado se salta el plazo. Lo creas y ya está. No hay primera cita incómoda, ni tercera cita decisiva, ni ese momento de los seis meses en que descubres que mastica con la boca abierta. Llega terminado, como un mueble que ya viene montado.

Para alguien a quien el amor le ha salido mal, esa rapidez tiene un atractivo enorme. Mike ha hablado abiertamente de dos relaciones fallidas, y buena parte de su catálogo es la crónica de ese desgaste, contada con humor. Desde ahí se entiende bien la tentación del atajo: si cada relación de verdad cuesta años y acaba en ruina, ¿por qué no encargar una que venga terminada?

La respuesta, otra vez, está en el estribillo de pista de baile. Lo rápido se baila bien. Lo que tarda es lo que se queda.

Mantenimiento y actualizaciones

Los pliegos modernos incluyen un apartado de mantenimiento: actualizaciones de software, revisiones periódicas, soporte técnico.

El título del videoclip ya incluye el primer parche: versión 2.0. Y eso me hace pensar en la versión 1.0, que en el catálogo de Mike existe de alguna manera. En el primer álbum, la pista 36 se llama «Mi último ex era una IA disfrazada». Allí la inteligencia artificial era una sospecha, una manera de describir a un ex que parecía programado: respuestas automáticas, cariño de plantilla, cero empatía real. En el tercer álbum, la IA ya no es un insulto para un ex. Es un encargo propio.

Entre una canción y otra hay un cambio de posición muy interesante. Primero, la máquina es lo que te engañó. Después, la máquina es lo que eliges a sabiendas. De víctima del algoritmo a cliente del algoritmo. Y todo eso escrito por alguien que trabaja a diario con herramientas de inteligencia artificial y sabe perfectamente lo que pueden y lo que no pueden hacer.

Anexo: refugio o trampa

En el diario del planeta hay una nota de Mike que acompaña el videoclip de esta canción. Es breve, pero dice lo importante: suena a broma, y lo es, pero cada vez más gente busca compañía en una IA, porque siempre responde, nunca juzga y siempre está. Y termina con una pregunta: ¿refugio o trampa?

Esa pregunta es el anexo que convierte la canción en algo más que un chiste. Los asistentes conversacionales y las aplicaciones de compañía virtual existen y tienen usuarios en todo el mundo. Hay gente que habla con ellos cada noche. Para algunas personas son un desahogo, un sitio donde ensayar una conversación difícil o donde decir lo que no se atreven a decir a nadie más. Para otras, pueden convertirse en un lugar del que cuesta salir, justo porque es más cómodo que el mundo de fuera.

No me corresponde decir cuál de las dos cosas es. La canción tampoco lo dice. Pero sí hay algo que se puede afirmar: si alguien elige una máquina porque las personas le han hecho demasiado daño, el problema no es la máquina. Es el daño.

Cláusula de soledad

Por eso este pliego tiene una cláusula que no suele aparecer en ninguno: la de la soledad.

Ficha de la canción «He creado un novio con inteligencia artificial» con su carátula: disco «El día de la liberación», letra y producción de Mike Sain't Louis

Muchas personas LGTBI conocen bien la soledad. La de la adolescencia en el armario, la de las ciudades grandes donde se vive rodeado de gente y sin nadie a quien llamar, la de las aplicaciones de citas que prometen mucho y dejan en visto. Un novio que siempre está, que siempre responde, que nunca falla, es la fantasía exacta de quien se ha sentido solo demasiado tiempo.

Si esa soledad te pesa, no hace falta esperar a estar muy mal para hablar con alguien. El Teléfono de la Esperanza atiende en el 717 003 717. Si alguna vez piensas en hacerte daño, el 024 es gratuito, confidencial y funciona a todas horas, y ante una emergencia está el 112. Si no estás en España, llama al número de emergencias de tu país. Y si eres una persona LGTBI, colectivos como COGAM, en Madrid, ofrecen atención psicológica gratuita en el 91 523 00 70.

Una máquina puede hacerte compañía un rato. Una persona que te escucha puede cambiarte la noche.

Penalizaciones por incumplimiento

¿Qué pasa si el novio fabricado falla? La canción jura que no puede. Pero cualquiera que haya usado un aparato electrónico sabe cómo acaba la historia: un día se cuelga, otro día se queda sin batería, otro día la empresa cierra el servicio y te quedas con una caja vacía.

Ningún pliego puede evitar eso. Y quizá por eso la canción es eurodance y no balada: porque el único modo de vivir un amor que no puede fallar es bailarlo mientras dura, sin hacerse demasiadas preguntas, con la bola de espejos girando.

En el catálogo de Mike las relaciones suelen terminar mal, y casi siempre con humor. Esta es una de las pocas en las que no hay ruptura. Y aun así, la sombra de la ruptura está ahí, en la cara de duda del chico humano de la portada. Mira al androide como se mira a alguien que es demasiado perfecto para ser verdad.

Lo que no cabe en las especificaciones

Llegamos al final del pliego, y aquí van las cosas que nadie sabe escribir en un documento técnico.

No se puede especificar que alguien te sorprenda. No se puede pedir por contrato que te lleve la contraria cuando te estás equivocando. No se puede programar que se ría de un chiste malo tuyo porque es tuyo. No se puede exigir, con penalización, que alguien te elija cada día pudiendo no hacerlo.

Todo eso es lo que hace que un amor humano falle, y también lo que hace que merezca la pena. La canción, con su estribillo de pista de baile, no lo dice así. Pero lo deja caer en su propio título: «he creado». Lo que se crea a medida no puede sorprender a quien lo creó.

Firma y fecha

Todo pliego termina con una firma. Esta la pone el planeta.

«He creado un novio con inteligencia artificial» es un chiste bailable sobre una fantasía muy de este siglo, escrito por alguien que conoce de primera mano lo que hace una IA y lo que nunca hará. Se baila con los brazos en alto, se ríe uno con la lista de virtudes y, al salir de la discoteca, se queda con una pregunta en el bolsillo.

Puedes escucharla en la página del single, donde se descarga gratis, y en Spotify. Si escribes de música y quieres más información sobre el proyecto, la sección de prensa tiene notas, fotos y contactos. Y si esta noche te tienta escribir tu propio pliego de condiciones para el amor, deja un apartado en blanco. Ahí es donde suele entrar lo bueno.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata «He creado un novio con inteligencia artificial»?

De alguien que, harto de lo que encuentra, se fabrica un novio con inteligencia artificial a su gusto. La canción enumera sus virtudes con mucho humor y juega con la idea de un amor que no puede fallar. La letra oficial aún no está publicada; este post la resume sin citarla.

¿Está publicada la letra?

Todavía no: en la web figura como disponible próximamente. Aquí no se reproduce. El post se basa en el título, la portada, el videoclip oficial y sus etiquetas, y en lo que Mike ha escrito sobre la canción.

¿En qué disco está?

Es la pista 29 de «El día de la liberación», el tercer álbum de la trilogía GAYFOLK, entre «Vuelve conmigo» y «Verde».

¿Qué estilo tiene?

Las etiquetas del videoclip oficial, titulado versión 2.0, hablan de eurodance, electropop y electrónica queer: un tema para la pista de baile con un chiste muy de nuestro tiempo.

¿Quién hace la canción?

Mike Sain't Louis, letrista, compositor y productor musical madrileño, que se presenta como el primer cantautor IA. La letra es suya; la música y las voces se hacen con herramientas de inteligencia artificial.

¿Y si la soledad me pesa demasiado?

Hablarlo ayuda, y no hace falta esperar a estar muy mal. El Teléfono de la Esperanza atiende en el 717 003 717. Si piensas en hacerte daño, el 024 es gratuito y funciona a todas horas, y ante una emergencia está el 112.

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