Planeta Gayfolk

Salud mental

«El Concierto de Ismael Serrano»: plantones y diagnósticos como insulto

Por ·

Portada de «El Concierto de Ismael Serrano», de Mike Sain't Louis

Una fila desde bien temprano, una entrada que ya no sabes si regalar y un hueco a tu lado que nadie viene a ocupar. Así empieza «El Concierto de Ismael Serrano», y así se queda durante casi toda la canción: dando vueltas a la misma pregunta, como hace uno cuando le han dejado plantado y no termina de creérselo. ¿Por qué me prometiste acompañarme?

Conviene aclarar algo desde el principio. El cantautor del título no pinta nada en el conflicto. Es el escenario, el plan, la excusa. Podría haber sido una cena, un viaje o una exposición, pero un concierto tiene algo especial: es un plan con fecha, con hora y con entrada. No se puede posponer. Si la otra persona no aparece, la ausencia se nota con sonido envolvente.

La prisa como síntoma

La parte central de la letra habla de alguien que se enamora muy deprisa. En un mes ya está casado, con nuevos suegros, muy bien acompañado. Y la canción, con bastante mala leche, adelanta el final: el año que viene ya estaréis separados.

Escribí eso desde el enfado y con la lengua afilada. Pero debajo hay una observación que me parece seria. Hay personas que saltan de relación en relación con una velocidad que no deja espacio para nada: ni para el duelo, ni para la reflexión, ni para cumplir las promesas pequeñas que hicieron por el camino. Lo que dejan atrás no les importa porque ya están en lo siguiente. Un concierto prometido es una tontería, claro. Pero las tonterías también dicen mucho de cómo trata alguien a los demás.

El rumor como arma

Hacia el final la canción cambia de tono. Aparece un tercero, la nueva pareja, y la voz que canta siente pena por él. Ahora estará ilusionado, creyendo lo que le cuentan. Y lo que le cuentan es que el ex está oficialmente diagnosticado de esquizofrenia o de alcoholismo moderado.

Esa estrofa me importa mucho, y no por lo que tiene de revancha. Me importa porque retrata algo que pasa más de lo que pensamos: usar la salud mental como insulto. Decir de alguien que está loco o que bebe es una forma rapidísima de quitarle credibilidad. Ya no hace falta discutir lo que dice; basta con señalar que no está bien de la cabeza.

Y eso es injusto por dos lados. Es injusto con la persona a la que se le cuelga el cartel sin que sea verdad. Y es todavía más injusto con quienes sí viven con un diagnóstico de esquizofrenia o con una adicción, porque se les usa como sinónimo de alguien en quien no se puede confiar. La canción lo cuenta con ironía, casi con una carcajada amarga, pero la idea de fondo es seria: los diagnósticos no son insultos. Quien los usa como tales está diciendo mucho más de sí mismo que de la persona a la que describe.

Cantar solo en la fila

Hay algo tierno en la imagen de quedarse en el concierto, aunque sea sin compañía. La canción no dice que el protagonista se fuera a casa. Dice que acabó escuchando la música solo, rodeado de gente que sí había venido acompañada. Me gusta pensar que esa es una pequeña victoria. Te han fallado, sí, pero el plan era tuyo también, y lo disfrutas aunque sea con un nudo en la garganta.

Musicalmente juega con la repetición, casi obsesiva. El estribillo vuelve una y otra vez, como vuelven las preguntas sin respuesta cuando estás dolido. No es un error de estructura; es exactamente cómo funciona la cabeza en esos días. Repites la misma frase hasta que se gasta, y un día te das cuenta de que ya no duele tanto, que casi te hace gracia. Ese «¡Eres un tirano!» que cierra cada estribillo tiene mucho de eso: un drama tan grande para un plantón que acaba sonando a comedia.

La pena por el nuevo, por cierto, es sincera. Nadie merece empezar una historia con una versión manipulada de la anterior. Ojalá él también se entere a tiempo de qué promesas se cumplen y cuáles se quedan en la puerta.

La letra completa de «El Concierto de Ismael Serrano» está en la web, y la canción se puede descargar gratis desde la sección de descargas. Si alguna vez te dejaron solo en una fila, esta va por ti.

Más notas

Apoyar en Ko-fi