Humor
«ESE PINOCHO NUNCA ME COMÍA EL CHOCHO»: cuando se cae el relato
Por Mike Sain't Louis ·
Él esperaba lágrimas. Esperaba una llamada a deshora, una voz rota, la súplica de que volviera. Esperaba, en resumen, un personaje: el ex débil, traumatizado y alcoholizado que no sabe vivir sin él. La canción existe porque ese personaje no apareció.
El guion que otro escribió para ti
Cuando una relación se rompe, a veces la otra persona ya tiene escrito tu papel. Tú serás el que se derrumba. Tú serás el que llama. Tú serás el que confirma, con tu desesperación, que él era imprescindible. «Se te está cayendo el relato» es la frase con la que arranca la canción y para mí es el centro de todo. No hablo de venganza ni de rencor; hablo de negarse a interpretar el papel asignado.
Eso tiene mucho que ver con algo de lo que hablo a menudo: las relaciones donde una persona necesita que la otra esté mal para sentirse grande. Cuando sales de ahí, el gesto más potente no es gritar. Es estar razonablemente bien. Ni encantado, porque eso sería mentir, y en esta historia el que miente es el otro. Simplemente bien. Lo suficiente como para que el relato ajeno se desmonte solo.
Pinocho, gorrinos y otras criaturas
El título es provocador y lo sé. Lo quise así porque el humor grueso tiene una función muy concreta cuando sales de una historia que te ha hecho daño: te devuelve el control del tono. Durante mucho tiempo, quien manda en la relación decide qué es serio y qué no. Reírte a lo grande, con palabras de mercadillo, es recuperar ese mando.
Pinocho es el mentiroso, claro. Pero el chiste tiene otra capa: un Pinocho que ni siquiera cumplía en lo íntimo. Es una forma muy de patio de vecinos de decir que el gran seductor era bastante menos de lo que vendía. No hay nada más eficaz contra la arrogancia que una carcajada sobre su rendimiento.
Luego aparece todo un zoológico. La cerda vietnamita que se echa de menos, el gorrino, el marrano. Es un juego de palabras que se va enredando, un poco a lo chirigota, donde cada animal es una manera de decir ya está bien sin perder la sonrisa. Me gusta cómo funciona esa escalera de insultos domésticos: no son crueles, son ridículos, y lo ridículo desarma mejor que lo cruel.
También hay un lugar con nombre propio, El Médano, que en la canción es casi un escenario de rumorología: el sitio donde, según la letra, todos lo conocen por su apodo. Funciona como funciona cualquier pueblo o playa en una canción de despecho, como el lugar donde la reputación de alguien va siempre un paso por delante de él.
Precaución, amigo conductor
Y entonces, en mitad de la juerga, la canción suelta un aviso que suena a cartel de carretera. Que el morbo y el condón no siempre se llevan bien, y que conviene ir con cuidado. Lo dejo así, sin rodeos, porque así lo canto.
Me parece importante que esté ahí. En una canción de humor y despecho cabe perfectamente una frase de salud sexual, dicha sin sermón y sin miedo a la palabra. Hablamos poco de esto con naturalidad, y cuando lo hacemos suele ser en tono de campaña oficial o de reproche. Aquí va con guasa, como un consejo de amiga que te guiña el ojo pero lo dice en serio. Cuidarse no es aburrido. Es otra forma de quererse, y también de querer a quien te cruzas.
Esa mezcla es muy Gayfolk: lo grosero y lo tierno, lo cómico y lo sensato en la misma estrofa. No quiero canciones que solo sirvan para una cosa. Quiero que te rías y que, cuando se te pase la risa, quede algo dentro.
Hasta nunca y adiós
La canción termina con una despedida doble, por si la primera no había quedado clara. Hasta nunca. Adiós. Hay una satisfacción enorme en cerrar una puerta con dos vueltas de llave y una sonrisa, sin lágrimas impostadas ni discursos.
Si alguna vez alguien ha esperado tu derrumbe para sentirse importante, esta canción es para ti. No te pide que odies. Te pide que no le des el gusto, que te rías un poco y que sigas con tu vida, protegida, entera y con el humor intacto.
La letra completa, con todos sus animales, está en la página de la canción. Y si quieres ponerla a todo volumen, puedes descargarla gratis en la sección de descargas.