Humor
«ESTA CANCIÓN ES UNA MIERDA»: el arte de adelantarse a la crítica
Por Mike Sain't Louis ·

Sí, se llama así. Y sí, lo hice a propósito.
Cuando alguien ve el título por primera vez suele pasar una de dos cosas: o se ríe o arquea una ceja. Las dos reacciones me valen. Lo que me interesaba era quitarle a cualquiera el placer de decirlo primero. Si la canción ya se llama así, ¿qué me vas a decir? ¿Que es una mierda? Gracias, ya lo pone en la portada.
Desactivar la crítica antes de que llegue
Hay un mecanismo muy humano, y muy de la cultura camp, que consiste en reírte de ti antes de que se rían los demás. No es autodesprecio, aunque a veces se confunda. Es una armadura. Llevas tanto tiempo oyendo opiniones sobre lo que haces, sobre cómo eres, sobre cómo hablas, que acabas desarrollando una ironía de defensa. La usan las drags, la usaban las folclóricas en las entrevistas, la usa cualquiera que haya crecido sabiendo que iba a ser comentado.
Esta canción nació de ahí, del cansancio. De estar harto de explicarme ante gente que opina sin entender, que critica por criticar, que confunde la honestidad con estar loco y el arte con una fórmula que hay que cumplir. Pero también nació de la risa, que es lo que la salva de ser una pataleta.
Lo que dicen y lo que no escuchan
En el texto con el que presenté la canción lo dije así: si te molesta mi autenticidad, el problema no es mi canción, es tu filtro. Lo mantengo. Mucha crítica no va dirigida a lo que haces, sino a que lo hagas tú. A que un tío de Madrid con sus chihuahuas, sus letras sobre narcisistas y su pop camp ocupe un espacio que alguien había decidido que no era para él.
Y luego está la conversación sobre cómo se hace la música. Las letras son mías, siempre. La ironía también. La música la produzco con herramientas de inteligencia artificial, y lo digo con la misma naturalidad con la que otro diría que usa un sintetizador o un programa de grabación. Hay quien con eso ya tiene suficiente para descalificar todo sin escuchar ni un verso. Me parece bien que haya debate, pero el debate empieza escuchando. Lo que no tiene sentido es despachar una canción sobre la herida de alguien sin haber leído lo que dice.
Una época de etiquetas
Vivimos en un momento en que todo se etiqueta muy rápido. Una canción dura quince segundos en un vídeo antes de que alguien decida si vale o no. Un artista es lo que diga el primer comentario. Y en medio de esa velocidad, casi nada se siente de verdad. Se juzga mucho y se escucha poco.
Por eso me niego a pedir perdón por hacer arte desde mis emociones. Ya sé que a veces mis letras son demasiado. Demasiado directas, demasiado personales, demasiado gays, demasiado dramáticas, demasiado de reírme de cosas serias. Ese «demasiado» es justo lo que me interesa. Lo moderado ya lo hace mucha gente y muy bien.
Protesta, carcajada y declaración
Si tuviera que resumir la canción en tres palabras usaría las mismas que usé al presentarla: protesta, carcajada y declaración. Protesta contra el juicio rápido. Carcajada porque, sinceramente, hay que tener sentido del humor para llamar así a algo que has hecho con cariño. Y declaración porque, digan lo que digan, aquí sigo, escribiendo, cantando y provocando un poco cuando toca.
Lo que hoy duele, mañana es historia. Eso también lo escribí, y es de las pocas cosas que tengo claras. Las críticas de hoy se olvidan. Las canciones, si tienen algo de verdad, se quedan.
Y luego está el placer infantil, que no voy a negar, de imaginar a alguien buscando la canción y teniendo que escribir el título completo en el buscador. O a alguien diciendo en voz alta, delante de su madre, «pon esa de esta canción es una mierda». Esas pequeñas travesuras también forman parte de la obra.
Esta canción pertenece a la primera parte de la trilogía, DESCUBIERTO UN NUEVO PLANETA LLAMADO GAYFOLK, y tiene mucho de manifiesto de aquel momento: plantarse y decir quién soy antes de que me lo digan.
Puedes leer el texto de «ESTA CANCIÓN ES UNA MIERDA» y descargarla gratis, con su título y todo, desde la sección de descargas. Luego ya me cuentas si es o no es.