Salud mental
«Forocoches»: cuando tu vida parece un hilo de foro a las dos de la mañana
Por Mike Sain't Louis ·

Sí, la canción se llama «Forocoches». Y no, no va de coches.
Sé que el título despista y que habrá quien llegue esperando una parodia de foro, con sus hilos eternos y sus discusiones a las tantas. Lo que se va a encontrar es una de las canciones más tristes que he escrito. El nombre está ahí por un verso concreto, y ese verso es, para mí, el centro de todo: el momento en que te despiertas rodeado de insultos y reproches y ya no sabes si estás viviendo tu vida o leyendo el peor rincón de internet.
La cronología de una mala noche
La letra va marcando horas. Las siete de la tarde, cuando por fin se acaba el día y en vez de alivio llegan los sudores fríos. Las dos de la mañana, sin dormir, llorando otra vez. Me gusta que la canción tenga ese reloj porque así funcionan las rupturas difíciles: no son un sentimiento, son una sucesión de horas que se hacen eternas.
Entre medias aparecen los objetos que todo el mundo reconoce. Una botella vacía en la basura. El Instagram de la otra persona abierto en la pantalla. El móvil que no deberías haber cogido y los mensajes que no deberías haber enviado. No hay nada heroico en ninguno de esos detalles, y precisamente por eso los quise ahí. Son pequeños, torpes y muy reales. Cualquiera que haya pasado una ruptura mala tiene su propia versión de esa lista.
Y luego, las fotos. El estribillo vuelve una y otra vez a mirar fotografías e imaginar lo que hubiera podido ser. Esa pregunta, qué hubiéramos sido, es una trampa perfecta. No tiene respuesta, así que puedes pasarte horas dándole vueltas sin llegar nunca a ningún sitio.
Cuando tu vida parece un hilo de foro
El verso que da título a la canción salió casi como un chiste amargo. Hay días en que la convivencia con alguien, o la guerra posterior con alguien, se parece tanto a un intercambio de mensajes hostiles que pierdes la perspectiva. Todo es reproche, ataque, réplica, captura de pantalla. Te levantas, miras el móvil y ahí están otra vez las acusaciones.
Elegí un foro conocido porque en España todo el mundo entiende la referencia sin necesidad de explicarla. No es una crítica a nadie ni a ningún sitio en concreto. Es una imagen: la de vivir dentro de una conversación ruidosa y agresiva donde nadie escucha a nadie. Esa sensación de que tu vida privada ha adquirido el tono de un comentario anónimo a las tres de la madrugada.
Hay humor en eso, claro. Un humor muy negro, del que te sale cuando ya no te quedan más recursos. Creo que en España sabemos mucho de reírnos en los peores momentos, y esta canción tira de esa tradición. Pero el chiste no tapa lo que hay debajo.
Lo que la psicóloga dijo
Hay una estrofa que me parece de las más honestas que he escrito. Habla de una psicóloga que recomienda hacer deporte, y de la respuesta: no hay fuerzas, se ha perdido el norte. Me hace gracia y me duele a la vez, porque el consejo es bueno y la respuesta también es verdad. Es la distancia entre lo que sabes que deberías hacer y lo que tu cuerpo te permite hacer. Esa distancia, cuando estás mal, parece un océano.
Y la canción va más allá. En un verso aparece la idea de morir y el pensamiento inmediato en la familia. No lo quise suavizar ni esconder, porque esos pensamientos existen y callarlos no los hace desaparecer. Lo que sí quiero dejar claro aquí, fuera de la canción, es que si alguna vez te encuentras en ese punto no tienes que atravesarlo solo. En España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y a cualquier hora. También puedes hablar con tu médico o acudir a urgencias. Pedir ayuda no es exagerar.
Sin vuelta atrás, pero con canción
La letra dice que ya no hay vuelta atrás, que las meteduras de pata han sido demasiadas. Es una forma de aceptar el final sin adornarlo. No hay reconciliación en la canción, ni tampoco una venganza triunfal. Solo alguien que está muy cansado y que, de momento, sigue mirando las fotos.
Creo que hacía falta escribirla así, sin moraleja. Hay canciones del Planeta Gayfolk que convierten el dolor en baile y en purpurina, y está bien que existan. Pero otras tienen que quedarse quietas en la herida un rato, para que quien la escuche en su propia madrugada sienta que alguien más ha estado ahí. La música está hecha con herramientas de inteligencia artificial y la letra es mía, escrita desde ese lugar incómodo.
Si quieres leerla entera, la letra de «Forocoches» está en la web. La canción se descarga gratis en la sección de descargas, como todas las demás. Y si esta noche te toca una de esas de las dos de la mañana, que sepas que se pasa, aunque ahora no lo parezca.