Humor
«Garrafón De China»: la resaca como género musical
Por Mike Sain't Louis ·

Primero, un aviso de servicio público: el garrafón existe, sabe a disolvente y deja la cabeza como un bombo. Segundo aviso: esta canción no pretende que dejéis de salir. Solo quiere que, el día que os despertéis como el protagonista, al menos os riáis un poco.
«Garrafón De China» es una canción de mañana siguiente. No hay noche en ella, o la hay solo en forma de recuerdo borroso. Todo ocurre después: la luz que entra por la ventana demasiado temprano, la boca de esparto, el cuerpo que no responde y, al lado, un señor que no sabes de dónde ha salido. Y luego, el remate: ese señor ya está en tu cocina.
Comedia de enredo en una habitación
Me gusta mucho el humor que nace de lo cotidiano. Una resaca no tiene nada de épico, pero tiene muchísimo de comedia. La sensación de que te ha pasado un camión por encima, la vergüenza mezclada con curiosidad, la reconstrucción de los hechos a base de pistas sueltas. Es casi una novela de detectives, solo que el detective tiene jaqueca y el sospechoso principal es el camarero que puso las copas.
La letra culpa al cachas de la barra, y eso me hace gracia porque es exactamente lo que hacemos todos: buscar a alguien a quien echarle la culpa que no seamos nosotros. No he bebido demasiado, me han dado algo malo. No he mezclado sin cabeza, el garrafón venía de lejos. El título juega con esa expresión tan nuestra de llamar «de China» a cualquier cosa barata y de dudosa procedencia, que es como decir «de mentira», «de imitación». No va de ningún país. Va de esa botella sin etiqueta que acaba en todas las fiestas con presupuesto bajo.
Sin sermón y sin vergüenza
Había dos formas de escribir esta historia. Una era la del arrepentimiento: el chico que se despierta, se avergüenza, promete no volver a hacerlo y aprende una lección. La otra era la del cachondeo. Elegí la segunda sin dudarlo.
No porque no me importen los excesos, sino porque las canciones moralizantes sobre la fiesta suelen sonar a anuncio institucional. Y porque, seamos sinceros, la mayoría de las resacas no son tragedias. Son anécdotas que se cuentan al día siguiente en un grupo de mensajes, con muchos emojis y bastante exageración. Esta canción es una de esas anécdotas puesta en bucle.
También hay deseo, claro. El desconocido está desnudo, la letra se pregunta con picardía si la memoria perdida tendrá que ver con lo bien servido que va, y ahí la canción guiña un ojo sin pedir perdón. Me parece importante que una canción gay pueda hablar de un ligue de una noche con naturalidad, sin convertirlo en drama ni en pecado. Pasa. A veces sale bien, a veces sale raro, a veces sales a la cocina y el otro te ha cogido la cafetera. Forma parte de la vida adulta de mucha gente.
Un estribillo que se grita con jaqueca
Musicalmente quería algo festivo, casi de verbena electrónica, con un estribillo de esos que se repiten tanto que acaban siendo un chiste en sí mismos. «Garrafón malo, me siento acabado». Es de las frases que más gracia me hacen de todo el disco porque suena a lamento de copla y a la vez a cántico de despedida de soltero. La música está hecha con herramientas de IA y en este caso la busqué con ese aire de fiesta de pueblo trasladada a un club de ciudad: algo que suene alegre aunque la letra hable de estar hecho polvo.
Ese contraste es muy de mi manera de entender el pop. Me gusta que una canción que se baila esté contando, en realidad, que no puedes ni levantarte. Igual que me gusta que una canción triste tenga un ritmo que te mueva los pies. La vida casi nunca va en el mismo tono que la banda sonora, y cuando las dos cosas chocan sale algo que me resulta muy verdadero.
Si algún domingo os despertáis con la cabeza a punto de estallar y alguien desconocido friendo un huevo en vuestra sartén, ya sabéis qué poner de fondo. Y si no os pasa nunca, enhorabuena, también podéis cantarla por solidaridad.
Para seguir la historia completa, con sus pistas y su sospechoso, tenéis la letra de «Garrafón De China». La canción se puede bajar gratis en la sección de descargas. Bebed agua.