Planeta Gayfolk

Salud mental

«Gaslighting»: cuando te dicen que lo soñaste

Por ·

Portada de «Gaslighting», de Mike Sain't Louis

Hay una frase que me parece de las más crueles que se le pueden decir a alguien, y no lleva ni un insulto: «eso no pasó». Así, tranquila, con voz de persona razonable. Con eso arranca «Gaslighting». El otro te dice que no pasó, que lo soñaste, que todo fuiste tú. Y tú, que estabas allí, que lo viste y lo sentiste, empiezas a dudar de tu propia cabeza.

Esta canción va de ese momento y, sobre todo, del momento en que dejas de dudar.

Una palabra que viene de una película antigua

La palabra gaslighting se ha puesto tan de moda que ya se usa para todo, hasta para cuando alguien no te devuelve un táper. Pero describe algo muy concreto: una forma de manipulación en la que la otra persona va erosionando tu confianza en lo que recuerdas, en lo que percibes y en lo que sientes. No te grita que estás loco. Te lo va sugiriendo, poquito a poco, hasta que lo piensas tú solo.

Por eso me interesaba tanto. En el universo GAYFOLK hablo mucho de relaciones tóxicas y de narcisismo, pero esta táctica tiene algo especialmente retorcido: no te roba el amor, te roba el criterio. Y sin criterio no hay forma de salir de ningún sitio, porque ni siquiera estás seguro de que haya un sitio del que salir.

La letra no intenta explicar todo eso con lenguaje de manual. Lo cuenta como lo viviría alguien en una discoteca a las tantas, con las luces bailando sobre la piel y el bajo retumbando en el pecho. Porque hay revelaciones que no llegan en el sofá del psicólogo, llegan en mitad de la pista cuando suena la canción adecuada.

Por qué en inglés y en español a la vez

La canción está escrita en spanglish, mezclando frases enteras en inglés con otras en castellano. No es pose, o no solo. El inglés tiene algo de idioma de discoteca, de diva de los noventa, de frase motivacional en la puerta del gimnasio. Y yo quería que la protagonista se agarrara a esas frases como quien se agarra a un flotador. «Here I am», «I am free now», «I'm the boss». Son frases un poco de taza de desayuno, lo sé. Precisamente por eso funcionan: cuando alguien te ha hecho dudar de todo, necesitas afirmaciones sencillas, gordas, imposibles de malinterpretar.

Y luego está el estribillo, que tiene la respuesta más educada y más demoledora que se me ocurrió: «gracias pero no». Me hace gracia porque es exactamente lo que dirías a un comercial que te quiere cambiar la compañía de la luz. Así trato yo al gaslighting en esta canción, como una oferta que rechazas sin dramas.

El camp como defensa

Podría haber escrito una balada triste sobre esto. Hay material de sobra. Pero en Planeta Gayfolk tengo una convicción bastante firme: el humor y la purpurina no son lo contrario de tomarse algo en serio. A veces son la única manera de mirarlo de frente sin que te trague.

El camp siempre ha sido eso para mucha gente LGTBI: exagerar para sobrevivir. Ponerte un tacón y convertir cada paso en una declaración. Plantarte frente al espejo y decirte que eres la reina aunque esa misma mañana no te creyeras ni tu nombre. La letra va por ahí, con el neón, el tacón y el espejo como escenario de una pequeña coronación casera.

Y sí, la canción termina con un «I won maricón» repetido varias veces. Me gusta ese final porque recoge una palabra que durante mucho tiempo se ha usado para hacer daño y la pone en boca de quien gana. No hay discurso, no hay moraleja. Hay alguien que ha recuperado su versión de los hechos y lo celebra a gritos.

Lo que me gustaría que se llevara quien la escuche

No soy psicólogo y no pretendo que una canción de electropop sustituya a nadie que sepa de esto de verdad. Si te reconoces en lo que cuenta la letra, hablarlo con alguien de confianza o con un profesional es mejor idea que ponerla en bucle, aunque ponerla en bucle tampoco hace daño.

Lo que sí me gustaría es que sirviera de pequeño recordatorio. Si viste algo, lo viste. Si sentiste algo, lo sentiste. Que otra persona lo niegue con mucha seguridad no lo convierte en mentira. Esa es toda la tesis de la canción, envuelta en un beat para que entre mejor.

La música está hecha con herramientas de inteligencia artificial y la letra la escribí yo, como el resto del proyecto. Me parece justo decirlo en un artículo sobre no dejar que nadie te tergiverse la realidad.

Puedes leer la letra completa en /letras/gaslighting y descargar la canción gratis, junto con el resto de Planeta Gayfolk, en la tienda.

Más notas

Apoyar en Ko-fi