Lo que le debemos a la generación queer que vino antes
Cantar hoy como marica en español, en primera persona, sin metáforas, sin miedo a que te retiren de la radio, es posible porque otras personas pagaron el precio antes. Nombrarlas no es un homenaje: es un deber.
Nacho Vegas cantando desde los márgenes. La Bien Querida escribiendo románticas ambiguas. Rodrigo Cuevas sacando la copla del armario en directo. Christina Rosenvinge abriendo caminos décadas atrás. Miguel Bosé antes de que todo se enredara. Y detrás de todos, Vainica Doble, Cecilia, y una lista larga de mujeres que cantaron cosas que nadie las dejaba cantar.
Yo llegué a un lugar donde ya no me apedrean por firmar como firmo. Ese lugar no lo hice yo: me lo dejaron hecho. Lo mínimo es reconocerlo cuando toca.