Planeta Gayfolk

Relaciones tóxicas

«Hetero»: la pregunta que te haces con el queso todavía en la mano

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Portada de «Hetero», de Mike Sain't Louis

Llegas a una cita con vino y queso. Llamas, te abren, y la escena ya está escrita sin ti: en la cama hay otra persona, y quien te había citado no se molesta ni en fingir. De eso va «Hetero». No hay metáforas de planetas ni mariposas. Hay un pasillo, una botella que de repente pesa el doble y una pregunta que se te cuela en la cabeza antes de que te dé tiempo a decidir si te ríes o te vas.

Escribí esta canción para ese segundo exacto. No para lo que pasa después, ni para la venganza, ni para la lección aprendida. Para el instante en que el cuerpo todavía está en la puerta y la cabeza ya está buscando culpables, y el primero de la lista, como casi siempre, eres tú.

La dignidad envuelta en papel de plata

Me gusta mucho una imagen del texto: la dignidad envuelta en papel de plata, junto al queso. Es ridícula y es exacta. Cuando alguien te trata como si no existieras, no te sale una dignidad de película, con la barbilla alta y la música subiendo. Te sale una dignidad de táper, algo que llevabas preparado con cariño y que ahora no sabes dónde dejar.

Ahí está el humor que necesito para contar ciertas cosas. Si lo cuento solemne, me lo creo demasiado y me hundo. Si lo cuento con el queso en la mano, puedo mirarlo. El camp español tiene mucho de eso: reírte del decorado para poder sobrevivir a la obra. No es frivolidad. Es una forma de sostener el peso sin que te aplaste.

La pregunta peligrosa

La línea central de la canción es esta: «¿sería más fácil ser hetero o simplemente más fácil no ser yo?». La escribí sabiendo que es una pregunta tramposa, y por eso quería que el título saliera de ahí.

La primera mitad parece una broma. Como si el problema fuera la orientación, como si a las parejas heterosexuales no les pasaran también estas cosas. Todos sabemos que no va por ahí. Pero muchos hombres gais hemos tenido alguna vez esa fantasía absurda: que si fuéramos de otra manera, el mundo nos trataría con más cuidado. Que el desprecio que recibimos tiene algo que ver con lo que somos.

La segunda mitad es la que duele de verdad. No ser yo. Ahí ya no hablamos de orientación sino de autoestima. Cuando alguien te humilla, la tentación es pensar que el fallo está en tu manera de existir. Que si fueras menos intenso, menos ilusionado, menos de llevar vino y queso, no te pasaría. Y esa es exactamente la conclusión que no hay que sacar.

No tengo una respuesta bonita para esa pregunta. Lo que sí tengo claro es que la culpa de una falta de respeto no la tiene quien llega con buena intención. La tiene quien abre la puerta sin pudor y sin explicaciones. Decirlo parece obvio. Sentirlo, en el pasillo, no lo es en absoluto.

Sin maquillaje

En la presentación de la canción hablo de un GayFolk sin maquillaje, sin poesía y sin vergüenza. En otras canciones me gusta el brillo, las lentejuelas, los neones, el exceso. Aquí quería lo contrario: una escena cutre y honesta. Ese tipo de noche que no se explica, se traga.

Creo que hace falta música que cuente también las humillaciones pequeñas, las que no son tragedia ni dan para una película pero te dejan tocado una semana entera. Las relaciones entre hombres a veces se cuentan como fiesta permanente o como drama de cine, y en medio queda un territorio enorme de desplantes, mensajes que no llegan y citas que se tuercen. Ese territorio también es nuestro y merece canciones.

Hacer la música con herramientas de IA me permite probar muchas atmósferas hasta dar con la que sostiene el texto. En este caso buscaba algo seco, que no consolara demasiado. Las palabras las escribo yo, y en «Hetero» quería que se notara que no había ganas de adornar.

Lo que me llevo de la puerta

Si alguien escucha esta canción después de una noche parecida, me gustaría que se quedara con una idea sencilla: la pregunta es comprensible, pero la respuesta no es dejar de ser tú. Es dejar de llamar a ciertas puertas. Lo demás, el vino y el queso, se puede compartir con quien sí sepa abrir.

El texto completo de «Hetero» está en su página, y si te apetece llevártela, la tienes gratis en la sección de descargas junto al resto de canciones del Planeta Gayfolk.

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