Relaciones tóxicas
«Hipócritas»: cuando la rabia por fin se convierte en límite
Por Mike Sain't Louis ·

Durante años fui una persona muy educada con quien no se lo merecía. Sonreía, asentía, pedía perdón por cosas que no había hecho y me tragaba comentarios que me dejaban mal el resto del día. «Hipócritas» es lo que pasa cuando esa educación se acaba.
No es una canción amable. No pretendía serlo. Cuando la presenté escribí que no era una canción sino un ajuste de cuentas, un «ya está bien», y me sigo reconociendo en esas palabras.
La gente luminosa
Hay un tipo de persona que seguramente conocéis. Habla de energía, de buenas vibraciones, de crecimiento personal. Tiene siempre la frase perfecta para Instagram. Da consejos sobre cómo tratar a los demás con respeto. Y luego, en privado, en las distancias cortas, hace exactamente lo contrario.
A esa gente va dirigida esta canción. A los que van de seres luminosos mientras esconden la porquería detrás de una sonrisa. A los que fingen moral, fingen cariño y fingen humanidad, hasta que se les cae la careta. Lo que me resulta más agotador de ese perfil no es la maldad en sí, que a veces ni siquiera es tan grande. Es la distancia entre lo que predican y lo que hacen. Esa distancia te vuelve loco, porque te obliga a dudar de lo que ves.
Y ahí entra una palabra que en los últimos años se ha hecho muy conocida: gaslighting. Cuando alguien te hace daño y luego te convence de que te lo has imaginado, o de que la culpa es tuya, o de que exageras. Esta canción nace en gran parte de ahí, de recuperar la confianza en mi propia percepción.
Por qué no endulzo nada
Me han dicho alguna vez que la letra es demasiado directa. Que con menos tacos llegaría a más gente. Puede que sí. Pero sería otra canción, y no sería verdad.
Lo que digo en «Hipócritas» es exactamente lo que pienso. Si lo envolviera en metáforas bonitas, estaría haciendo lo mismo que critico: fingir una suavidad que no siento para quedar bien. Hay momentos para la poesía y momentos para llamar a las cosas por su nombre. Este era de los segundos.
Además, la crudeza tiene su propia música. Un insulto bien colocado en un estribillo tiene un efecto que no consigue ningún eufemismo. Lo sabe cualquiera que haya escuchado copla, punk o una discusión de vecinas en un patio de luces. El español tiene una tradición enorme de decir las cosas a la cara, y esta canción bebe de ahí.
Teatro barato
Una imagen que me ronda siempre con este tema es la del teatro. Hablé de puro teatro barato en la presentación del videoclip, y es una idea que me sigue pareciendo exacta. La hipocresía es una función. Tiene decorado, vestuario y público. El problema es que, si tú estás en primera fila durante años, acabas creyéndote el argumento.
Lo bueno del teatro es que tiene un final. Se encienden las luces, se ve el cartón piedra, se ven los cables. Esta canción es ese momento. Encender la luz de la sala y ver que el castillo era de corcho.
También me gusta pensar que, una vez ves el truco, ya no te lo pueden volver a hacer igual. Los que juegan a este juego, escribí entonces, no son profundos ni especiales. Son previsibles. Y lo previsible deja de dar miedo.
Esto no es rabia
El final de aquella presentación decía: «Esto no es rabia. Es libertad». Es la frase que más me importa de todo lo que he dicho sobre esta canción. Porque desde fuera puede parecer un ataque de ira, una pataleta con base electrónica. Y no lo es. La rabia que no se expresa se pudre dentro. La que se expresa, se convierte en límite.
En el planeta GAYFOLK no hay sitio para las caretas. Esa es la regla. Y esta canción es, de alguna manera, el cartel en la puerta.
Podéis leer la letra de «Hipócritas» completa, sin filtros, y descargar la canción gratis en la sección de descargas. Si os escuece un poco, buena señal.