IA en la cocina de la canción: qué uso y qué no
Uso IA para tareas concretas del día a día: transcribir entrevistas, resumir mails, buscar rimas cuando me atasco, organizar el calendario de publicaciones, revisar la ortografía de las letras. Ninguna de esas tareas cambia la canción.
No uso IA para componer melodías, escribir letras enteras, cantar coros sintéticos o ilustrar portadas. La razón no es puritana: es económica y estética. Económicamente, si la voz o la letra la pone la máquina, mi trabajo pierde valor. Estéticamente, prefiero el error humano al acierto sintético.
El límite se moverá con los años. Pero mientras exista un mercado para música hecha por personas, quiero estar en ese lado del mercado.