Cultura pop
«Judith Bécker»: la serie refugio y los animales que no mienten
Por Mike Sain't Louis ·

Hay días que no se arreglan con una ducha caliente ni con una charla profunda. Se arreglan con una serie. Una concreta, una temporada entera, sin levantarte del sofá. «Judith Bécker» es una canción sobre esos días y sobre el pequeño ritual que los hace soportables.
La letra lo dice con todo lujo de detalles: ojeras hasta el suelo de tanto llorar, un día de trabajo encima, y un único deseo. Ver la temporada de «La que se avecina» donde más salga Judith Bécker. Ni más ni menos.
El consuelo de la tele de siempre
Creo que en España todos tenemos una serie refugio. Esa que pones cuando no puedes más, que ya has visto mil veces y que te sabes casi de memoria. No la pones para descubrir nada. La pones porque te conoces los chistes, porque sabes lo que va a pasar y porque, durante un rato, el mundo se vuelve previsible y amable.
Las comedias de vecinos tienen algo especial para eso. Una comunidad llena de gente imposible, de broncas en la escalera, de personajes desmesurados que se gritan y se reconcilian. Hay una especie de compañía en ese ruido. Cuando te sientes solo, ver a un montón de gente discutir en un portal puede ser extrañamente reconfortante.
Y luego está la elección del personaje. La canción no pide la serie en general, pide la temporada donde más aparezca Judith Bécker. Esa precisión me encanta. Es la diferencia entre el consuelo genérico y el capricho exacto. Cuando estás mal, sabes perfectamente qué necesitas, aunque desde fuera parezca absurdo.
Fan de un personaje
No voy a contar cosas de la serie ni de quien interpreta al personaje, porque esta canción no va de eso. Va de lo que pasa en el sofá del que mira. De esa relación tan curiosa que establecemos con personajes de ficción que nos acompañan durante años y que, en días malos, parecen más de fiar que mucha gente de carne y hueso.
La cultura LGTBI tiene una larga tradición de esto. De adoptar a ciertas mujeres de la pantalla como iconos, de repetir sus frases, de encontrar en sus exageraciones algo propio. Pasó con las grandes divas del cine y de la copla, y sigue pasando con personajes de televisión que se convierten en memes, en disfraces de carnaval y en frases que se dicen en grupo de amigos. Es una manera de construir familia con lo que tienes a mano.
Mejor con los animales
En medio de la canción aparece la que para mí es la idea central, dicha casi como un refrán: mejor estar solo con tus animales que rodeado de gente falsa. La repito muchas veces en la letra, y con razón. Es la conclusión a la que llega alguien que está harto de parejas que engañan y de entornos donde nadie es lo que parece.
Me parece una frase con mucho sentido común, aunque pueda sonar a retiro amargado. No es odio a la gente. Es una forma de poner límites. Los animales no mienten, no te manipulan, no te cuentan una versión de las cosas que luego resulta falsa. Te esperan en casa y ya está. Después de ciertas experiencias, esa sencillez se valora muchísimo.
Lo curioso es que la letra oscila entre «tus animales» y «mis animales». Empieza como consejo general y acaba siendo confesión. Ese pequeño cambio de pronombre dice mucho: lo que parecía una frase para otros resulta ser lo que se está diciendo uno mismo.
Un himno de sofá
Musicalmente, la canción alarga las vocales hasta el delirio. Enteriiiita, avecinaaaa. Es un recurso muy de copla dramática y también muy de karaoke, de cantar con el mando a distancia como micrófono. Me hacía gracia esa mezcla de melodrama y vida doméstica: la intensidad de un tema de despecho aplicada a algo tan mundano como planificar un maratón de televisión.
Como el resto del proyecto, la música está hecha con herramientas de inteligencia artificial y la letra es mía. En esta me apetecía que el tono fuera tragicómico, que te rieras de la situación a la vez que la reconocías. Porque llorar viendo una comedia es una de las cosas más humanas que hay.
La letra de «Judith Bécker» está entera en la web, con todas sus vocales estiradas. Y la canción se descarga gratis en la sección de descargas. Ponla antes de darle al play al primer capítulo, que el sofá ya te está esperando.