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«LA DIETA DEL CUCURRUCHO»: celos, cajones y amores platónicos

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Portada de «LA DIETA DEL CUCURRUCHO», de Mike Sain't Louis

¿Se puede montar una crisis de pareja por decir en voz alta que te gustan los ojos de un actor? Según «LA DIETA DEL CUCURRUCHO», sí, y además con escena en la habitación incluida.

La canción arranca con una pareja que llevaba dos años sin ataques de celos. Todo iba bien, casa con vistas a la Supernova, rutina tranquila. Hasta que alguien suelta un comentario sobre dos caras conocidas del cine y la televisión, y el ambiente se carga de tensión. Uno pide explicaciones sin gritar como una loca, el otro no entiende a qué viene el numerito. Es una escena doméstica que cualquiera reconoce, solo que aquí los objetos del deseo salen en la tele.

El amor platónico como deporte

Todos tenemos famosos que nos gustan. Es casi un deporte nacional, y en el mundo LGTBI tiene categoría olímpica. Hablar de lo guapo que es un actor, de sus ojos, de cómo le queda una camisa, forma parte de la conversación de cualquier grupo de amigos. Nadie piensa que vaya a pasar nada. Precisamente por eso se dice.

Quiero dejar claro que todo lo que cuenta la canción sobre esos actores es fantasía del narrador. Ellos no hacen nada en la letra; son pósters en la pared de alguien con mucha imaginación. Lo que pasa, pasa dentro de la cabeza del que canta, que en mitad de la canción se monta una película entera: un cruce de miradas de tres segundos como mucho, un apellido compartido, hijos con nombres imposibles y un calentón que le dura hasta casa.

Esa parte es pura comedia. La lista de nombres para los hijos, con apellidos duplicados y la aclaración de que da igual si es chica, chico, trans o neutral, me hace gracia cada vez que la escucho, porque es exactamente lo que hacemos cuando fantaseamos: saltarnos todos los pasos intermedios y planear la familia antes de haber cruzado dos palabras.

Lo que se guarda en un cajón

Pero la canción tiene un giro. A partir de cierto punto deja de ser un sketch y se convierte en otra cosa. El narrador confiesa que tenía esta canción guardada en un cajón, y que sacarla es una liberación. Ahí aparece un reproche mucho más serio: el otro no se limitaba a mirar. Aprovechaba las ocasiones con gente cuyo nombre ni conocía, mientras al narrador se le recriminaba un comentario inocente.

Ese es para mí el corazón de la canción. La doble vara de medir. El que más celos monta muchas veces es el que más tiene que esconder, y usa la escena de celos como cortina de humo. Te hace sentir culpable por un piropo a alguien que ni sabe que existes mientras él vive su vida paralela sin dar explicaciones.

La letra lo resume con una idea que me gusta mucho: las palabras de alguien pueden valer menos que nada, pero importan sus acciones, y sobre todo sus reacciones cuando le descubren las intenciones. Es una forma muy de andar por casa de decir que a la gente se la conoce por cómo responde cuando la pillan.

El chiste final como corona

Después de la parte seria, la canción vuelve al cachondeo, porque si no, no sería mía. Destino Chueca, destino Eurovisión, y un juego de palabras final que no pienso explicar, porque el chiste se explica solo y tiene bastante doble sentido. Ese remate es la manera de decir que, después de todo, ya no queda rencor, solo ganas de reírse.

El título, por cierto, viene de ahí. La dieta del cucurucho no es ningún régimen milagroso. Es una broma subida de tono que dejo a la imaginación de cada cual, y que funciona mejor sin subtítulos. Lo prometo: ningún nutricionista la recomienda.

Me gusta que una misma canción pueda tener celos, fantasía erótica, ajuste de cuentas y chiste verde sin pedir perdón por ninguno. Así son las relaciones reales: nunca pertenecen a un solo género. Una tarde es comedia romántica, la siguiente es drama de sobremesa y al final, si hay suerte, se queda en sketch para contar entre amigos.

Si quieres leer todos los nombres imposibles de esos hijos imaginarios, la letra está en «LA DIETA DEL CUCURRUCHO». Y la canción, para descargar gratis, en la sección de descargas.

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