Cultura pop
«La shakira y el piqué de todo a 1 euro»: la pareja del año, versión bazar
Por Mike Sain't Louis ·

¿Qué tienen en común una pareja famosa de las que llenan portadas y un bazar de todo a un euro? Nada. Y precisamente por eso los junté en un título. Cuando dos cosas no pegan ni con cola, el humor suele encontrar el pegamento solo.
Vamos por partes. «La shakira y el piqué de todo a 1 euro» no habla de los famosos que aparecen en el nombre. No les atribuye nada, no cuenta nada de ellos, no opina sobre sus vidas. Los usa como lo que son para mucha gente en España: un icono pop, una plantilla. La pareja guapa, exitosa, mediática, la que todo el mundo reconoce en una foto. Lo que hace la canción es coger esa plantilla y llevarla al bazar del barrio.
La pareja del año, versión maricona
La letra arranca mirando a una pareja gay desde fuera, con ese tono de vecina en la puerta: mírales qué monos, qué fashion, qué modernos. Son la pareja gay del año y salen mucho en la tele. Cualquiera que haya visto cómo funcionan ciertos programas reconoce el formato. Se fabrica una pareja ideal, se la pasea, se la convierte en ejemplo, y todo el mundo aplaude un rato.
Me hace gracia lo rápido que se construyen esos iconos. Una temporada de exposición y ya son la pareja del año. Lo que pasa detrás de la cámara no importa. La imagen manda. Y en el mundo LGTBI, que durante tanto tiempo no tuvo parejas visibles en televisión, esa necesidad de tener referentes a veces hace que aplaudamos demasiado deprisa.
El todo a un euro como estética
Aquí entra el bazar. Para mí el todo a un euro es casi un museo de la cultura popular española: cosas brillantes, baratas, a veces inútiles, a veces sorprendentemente útiles, colocadas sin orden aparente. Tiene algo profundamente camp. Es la imitación que no pretende engañar a nadie, la copia que sabe que es copia y se ríe de ello.
Cuando la canción dice que esa pareja es la versión de todo a un euro de la pareja famosa, no lo dice solo como burla. Lo dice también con cariño hacia lo cutre. Porque la mayoría de nosotros vivimos en la versión de todo a un euro de las vidas que vemos en las revistas. Nuestras rupturas no salen en portada, nuestros reproches no se analizan en tertulias, nuestras canciones de despecho no suenan en todas partes. Pero duelen igual.
El otro mote de la pareja, el del excremento, es de una ordinariez gloriosa. No voy a defenderlo como poesía fina, porque no lo es. Es humor de patio de colegio aplicado a un desengaño adulto, y en eso está su gracia. A veces la única manera de soltar un enfado es poniéndole un nombre ridículo al que lo provocó.
Lo siento, a partir de ahora
El corazón de la canción está en el cambio de punto de vista. Primero miramos a la pareja desde fuera. Luego, de repente, la voz se mete dentro y se pone el disfraz: «Lo siento, a partir de ahora yo soy», canta, y se reparte los papeles. Él se queda con la peor parte, la del excremento. El narrador se queda con el papel de diva despechada de bazar.
Ese lo siento me parece la parte más divertida, porque no tiene nada de disculpa. Es el lo siento de quien ya ha decidido y te informa. Y se repite tantas veces que se convierte en un mantra, casi en una ceremonia de cambio de estatus. Ya no somos la pareja del año. Ahora soy yo la protagonista, aunque sea con purpurina de saldo.
Hay algo liberador en elegir tu propio papel después de una ruptura, aunque sea uno ridículo. La canción no busca dar pena. Busca reírse de la situación, apropiarse del relato y salir de escena con un estribillo pegadizo.
Del escaparate al estribillo
La música está hecha con herramientas de inteligencia artificial y la letra es mía. Me gusta que un tema sobre copias baratas de iconos de lujo se haga con herramientas nuevas y medios modestos. Tiene coherencia: la canción entera es un homenaje a hacer mucho con poco.
Lo que pido a quien la escuche es que la tome como lo que es: una broma pop, un desahogo con disfraz. Los nombres del título son la percha de la que cuelga el chiste, nada más. Lo que importa es la otra pareja, la imaginaria, la de todo a un euro, que en el fondo somos casi todos.
La letra completa, con sus repeticiones de lo siento y su vecina mirando por la ventana, la tienes en «La shakira y el piqué de todo a 1 euro». Y la canción se puede descargar gratis, sin pasar por caja, en la sección de descargas.