Relaciones tóxicas
«Not Your Supply»: dejar de ser la gasolina de nadie
Por Mike Sain't Louis ·

Hay palabras que llegan tarde pero llegan. La mía fue «supply». En el mundo de la psicología se habla de suministro narcisista para describir eso que una persona con rasgos narcisistas busca en los demás: atención, admiración, reacción, drama. Da igual si es cariño o una pelea. Lo importante es que tú le des algo.
Cuando entendí ese concepto, muchas cosas se ordenaron solas. Y de ese orden nació «Not Your Supply».
Una relación que funciona como una gasolinera
La canción empieza sin preámbulos: «You call when you are empty». Me llamas cuando estás vacío. Y luego, claro, te vas cuando estás lleno. No hace falta mucho más para describir la dinámica. Es una gasolinera, no una relación. Una parte llega con el depósito a cero, reposta, y se marcha sin pagar.
Lo que más me interesaba retratar no era el momento de la ruptura, sino lo cotidiano. Esos pequeños gestos que, sueltos, parecen tonterías. Que te digan que eres demasiado sensible. Que te toquen como quien cierra un negocio. Que se queden como quien firma un préstamo, con fecha de devolución. Cada verso de la primera estrofa es una de esas escenas mínimas que, sumadas, te van vaciando sin que te des cuenta.
Hay otro detalle que me parece clave: la necesidad de una sala llena de gente para sentir que existen. Esa es la parte triste de todo esto. La persona que te usa como suministro no lo hace porque le sobre nada. Lo hace porque dentro tiene un agujero. Eso no la justifica, pero explica por qué nunca es suficiente. Nunca lo va a ser. Ni contigo ni con nadie.
Por qué en inglés
Escribo mucho en español, y casi todo lo que tiene que ver con el humor, el barrio o la copla me sale en castellano. Pero esta canción la quise en inglés por una razón práctica y otra emocional.
La práctica: la palabra «supply» suena como un portazo. Es corta, seca, termina en una vocal que se puede estirar o cortar de golpe. En español «no soy tu suministro» tiene demasiadas sílabas y suena a reclamación en la compañía de la luz.
La emocional es más curiosa. Cantar en otro idioma me daba una pequeña distancia. Me permitía decir cosas muy directas sin que me temblara tanto la voz. A veces el inglés funciona como unas gafas de sol: sigues viendo todo, pero la luz no te ciega.
Repetirlo hasta que deja de ser una pregunta
El puente de la canción es casi solo una frase repetida: not your supply, not your supply. Hubo quien me dijo que era demasiado. Que ya se entendía a la primera. Y es verdad, se entiende a la primera. Pero no se cree a la primera.
Esa repetición está pensada como un mantra. Cuando sales de una relación así, tu cabeza tiene la costumbre de volver a ofrecerse. Te escribe un mensaje y tu primer impulso es contestar. Te busca después de semanas y algo en ti piensa que esta vez será distinto. La frase repetida es para eso: para decírtela tantas veces que el cuerpo la aprenda antes que la cabeza.
Al principio suena a súplica. Luego suena a cansancio. Al final, si todo va bien, suena a límite. Ese recorrido es el que quería que hiciera la canción, aunque la letra apenas cambie.
Bailarlo también vale
No quería que fuera una balada triste. Una de las cosas que más me gusta del electropop es que te deja bailar lo que te ha dolido. No es frivolidad. Es otra forma de digerirlo. Hay días en los que no puedes con un análisis profundo de tu historia, pero sí puedes con tres minutos moviéndote en la cocina mientras gritas un estribillo.
Si te reconoces en esta canción, no tienes que tener todo resuelto para escucharla. Basta con estar en el punto de decir: esto ya no. Lo demás llega con el tiempo, y con muchas repeticiones.
La letra de «Not Your Supply» está entera en la web, y la canción, como todas las del planeta, se descarga gratis en la sección de descargas.