Salud mental
Pedir ayuda no es fracasar

Uno de los estigmas más resistentes alrededor de la salud mental es la idea de que pedir ayuda es admitir que has fracasado. Que lo normal sería poder con todo solo, y que quien va a terapia o toma medicación es más débil que los demás.
Esa idea no resiste ninguna comparación. Nadie piensa que quien se rompe una pierna fracasa por ir al médico. La mente también enferma, también se lesiona y también se recupera mejor con atención profesional.
En el catálogo de Planeta Gayfolk aparece a menudo la búsqueda de algo o alguien que salve: «Mi salvador» desde el título, y «La música me está salvando», que repasa con sorna todos los remedios que no funcionaron hasta encontrar uno que sí. Es humano buscar sostén, y no hay que avergonzarse de necesitarlo.
Pedir ayuda puede empezar por algo pequeño: contarle a una persona de confianza que no estás bien, pedir cita con tu médico de cabecera, buscar un psicólogo o llamar a una línea de apoyo. Ninguna de esas opciones te compromete a nada; solo abren una puerta.
La valentía no está en aguantar en silencio. Está en decir en voz alta que necesitas algo, y dejar que alguien te lo dé.
Canciones de este post: «MI SALVADOR» y «LA MÚSICA ME ESTÁ SALVANDO». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.