Salud mental
Perdonarse a uno mismo

La culpa tiene una función: nos avisa cuando hemos hecho daño y nos impulsa a repararlo. Pero hay una culpa que no se va nunca, que repasa una y otra vez los mismos errores y que convierte cualquier fallo en prueba de que somos malas personas. Esa ya no ayuda.
Muchas personas que han salido de relaciones dañinas cargan con mucha culpa: por no haberse ido antes, por haber aguantado, por lo que dijeron o no dijeron. Títulos del catálogo como «Esta cobardía» parecen tocar ese reproche hacia uno mismo.
Perdonarse no significa decir que no pasó nada. Significa reconocer lo que hiciste, entender las circunstancias en que lo hiciste y decidir que no vas a castigarte para siempre.
Un ejercicio útil: preguntarte qué le dirías a un amigo que hubiera hecho lo mismo. Casi siempre somos mucho más duros con nosotros que con los demás.
Si la culpa no te deja vivir, también es algo que se puede trabajar con ayuda profesional.
Canciones de este post: «ESTA COBARDÍA» y «Quien Miente Y Jura». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.