Cómo llegar a playlists sin pagar por ello
Las playlists importantes no se compran. Las que sí se pueden comprar son irrelevantes: streams inflados con bots o con usuarios que se olvidan de tu canción en cinco segundos. No mueven la aguja.
Canal uno: Spotify for Artists. Enviar las canciones al equipo editorial con antelación, con contexto claro y honesto. Es gratis y funciona más a menudo de lo que se cree.
Canal dos: playlists de curadores independientes. Buscas playlists reales cuya estética encaje con tu canción, contactas al curador por Instagram o por correo, y le envías la canción sin exigir nada. Un porcentaje pequeño responde y añade.
Canal tres: que tus oyentes te añadan a sus propias playlists personales. Estas cuentan para el algoritmo casi tanto como las editoriales, y solo se consiguen haciendo canciones que la gente quiera guardar.