Salud mental
Poner límites sin sentirte culpable

Poner límites es decir hasta dónde llegas: qué aceptas y qué no, cuánto tiempo y energía puedes dar, qué comportamientos no vas a permitir. Es una de las herramientas más importantes para cuidar la salud mental, y a la vez una de las más difíciles de usar.
Muchas personas sienten culpa al poner límites, sobre todo quienes aprendieron de pequeñas que su valor dependía de agradar. Pero un límite no es un ataque al otro: es información sobre ti.
En el catálogo hay canciones que suenan a límite rotundo, como «Ni con un palo», y otras a agotamiento, como «Me rindo». A veces se llega a poner límites justo cuando ya no queda energía para seguir cediendo.
Algunas claves: decirlo con claridad y sin dar demasiadas explicaciones, mantenerlo aunque la otra persona se moleste y recordar que quien te quiere bien acabará respetándolo.
Si alguien reacciona con enfado constante a tus límites, esa reacción también te dice algo importante sobre la relación.
Canciones de este post: «NI CON UN PALO» y «Me Rindo». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que atravesarlo en soledad. En España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, a cualquier hora del día. En caso de emergencia, llama al 112. Pedir ayuda no es un fracaso: es un gesto de cuidado.