Planeta Gayfolk

Salud mental

«PUNTO MUERTO»: cuando sientes que solo molestas

Por ·

Portada de «PUNTO MUERTO», de Mike Sain't Louis

Un coche en punto muerto no está roto. El motor funciona, las ruedas están bien, todo sigue en su sitio. Simplemente no avanza. Me gustó esa imagen porque describe muy bien un estado que mucha gente conoce: no estás hundido del todo, no te ha pasado nada terrible, pero no te mueves. Y encima te sientes culpable por no moverte.

«PUNTO MUERTO» es una canción corta. Dos estrofas, un estribillo, y vuelta a empezar. No necesitaba más. Hay estados de ánimo que no se prestan a la narración larga, porque precisamente lo que les falta es movimiento.

Escribir palabra a palabra

Si miráis la letra veréis que el estribillo está partido de una forma extraña. Una palabra por línea, casi. Y. Es. Que. Estoy. Lo hice así a propósito, para que leerla fuera como respirar con dificultad. Cuando estás en ese estado, el pensamiento no fluye. Va a trompicones, una idea detrás de otra, con pausas largas entre medias. La forma de la letra intenta imitar esa respiración cortada.

Y lo que dice el estribillo es duro: que a veces piensas que solo molestas. Que haces perder el tiempo a todos con tu lamento. Esa sensación de ser una carga es una de las más dañinas que conozco, porque se alimenta a sí misma. Piensas que molestas, así que no hablas. Como no hablas, te aíslas. Como te aíslas, sientes todavía más que no encajas. Y vuelta a empezar, igual que la canción.

Una estrella entre millones

Las estrofas hablan de constelaciones, galaxias y estrellas. Es mi lenguaje de siempre, el del planeta Gayfolk, el del espacio como metáfora de todo. Pero aquí el cosmos no es un lugar de fiesta ni de liberación. Es un lugar donde hay tantas luces que la tuya parece no importar. ¿Cómo voy a ser yo la que brille de forma especial entre tantas? Esa pregunta, que suena a humildad, en realidad es la voz de la autoestima por los suelos.

Fijaos en que la letra cambia de género gramatical entre una línea y otra. La que brille, el que suelte la verdad. No es un despiste. En mis canciones me muevo con libertad entre el femenino y el masculino, como hacemos muchas maricas al hablar entre nosotras, y aquí ese vaivén me parecía una forma de decir que el sentimiento no tiene un solo cuerpo.

La segunda idea de las estrofas es la de los falsos amores, amigos y parejas. Entre tanta gente que finge, el narrador se pregunta si él será el único que dice la verdad. Es una sensación muy de después de varias decepciones: empiezas a desconfiar de todo el mundo y, de paso, a sentirte solo en tu honestidad. Lo cual, otra vez, refuerza el punto muerto.

Lo que la canción no dice

No hay solución en la letra, y fue una decisión consciente. No quería un final feliz forzado del tipo «pero mañana saldrá el sol». A veces una canción sirve solo para decir: esto existe, esto se siente así, no eres el único. Y eso ya es bastante. Escribirla fue una forma de sacar el lamento de dentro, aunque la propia letra diga que el lamento molesta. Esa contradicción me parece muy humana.

Lo que sí quiero decir aquí, fuera de la canción, es que la sensación de molestar casi nunca es real. Es el estado de ánimo hablando. La gente que te quiere suele preferir escucharte antes que enterarse tarde de que lo estabas pasando mal. Y si la sensación se vuelve muy pesada, si empiezas a pensar que los demás estarían mejor sin ti, eso merece ayuda de verdad. En España el 024 atiende a cualquier hora, y hablar con un profesional no es exagerar.

La música, hecha con herramientas de IA, tiene un aire suspendido, como de nave que flota sin rumbo. Me gusta que suene así, sin prisa, sin empujarte a ningún sitio.

Podéis leer cómo está partida, palabra a palabra, en la letra de «PUNTO MUERTO». Y si os acompaña en algún momento parado, la tenéis gratis en la sección de descargas.

Más notas

Apoyar en Ko-fi