Traducir clásicos anglosajones al español: qué se gana y qué se pierde
Traducir una canción en inglés al castellano no es traducir: es rehacerla. Las sílabas son otras, los acentos caen en otro sitio, las metáforas viajan mal. Lo que ganas cuando funciona es una canción nueva que ilumina la original.
Método que uso: primero traduzco la letra literal, para entender qué está diciendo. Después la olvido. Escribo desde cero una letra en castellano que diga lo mismo pero suene natural en mi idioma. La comparo con el original y ajusto lo que se me haya escapado.
El resultado no es una versión: es una canción hermana. La original en inglés y la mía en castellano dicen lo mismo con dos voces distintas, y ambas son verdaderas.