Salud mental
«Un Invitado VIP Cortando Cebolla»: la recaída y la excusa perfecta
Por Mike Sain't Louis ·

La mejor excusa para llorar en público es la cebolla. Nadie te pregunta nada. Te ven con los ojos rojos, ven la tabla y el cuchillo, y asumen que es cosa de la ensalada. Esta canción convierte esa excusa doméstica en el final de una historia mucho más oscura, y por eso es una de las letras en las que más se nota cómo uso el humor: no para tapar el dolor, sino para poder mirarlo de frente sin que se me caiga la cara.
Cuatro años en el cielo
La premisa es una vuelta. Después de cuatro años como invitado VIP en el cielo, la voz regresa a los infiernos. No se dice qué fue ese cielo, y prefiero que cada cual lo rellene. Puede ser una relación, una temporada de calma, una etapa sin excesos. Lo importante es que se ha acabado, y que la caída es inmediata: los licores, la ansiedad, la soledad que se escribe con muchas aes estiradas.
Esas vocales alargadas son una broma y no lo son. «No puedo máaaaaaas». En la letra parecen exageración de cantante de melodrama, de bolero pasado de vueltas, y lo son. Pero también son el sonido de alguien que ya no sabe cómo decir que no puede más sin repetirlo hasta romper la palabra. El melodrama, a veces, es la única forma honesta de expresar algo que en tono normal suena demasiado pequeño.
La sauna, el chemsex y el miedo a ser el raro
La parte central es la más dura, y la letra no tiene ninguna intención de suavizarla. La voz vuelve borracha a una sauna, vuelve a una sesión de chemsex para ver si así olvida al ex. Y explica por qué: para no parecer el único idiota que pasa el invierno encerrado en su cuarto pintando mariposas en un cuaderno. Para no ser el único que se queda fuera.
Ahí está lo que más me importaba contar. El chemsex no aparece como fiesta ni como escándalo, aparece como huida y como forma de pertenencia. El miedo a quedarse fuera, a ser el raro, el que se queda en casa con sus dibujos mientras todo el mundo parece estar viviendo. Esa presión existe en una parte del ambiente, y quien la ha sentido sabe que no tiene nada de glamurosa.
La imagen de las mariposas en el cuaderno es la más triste de la canción, y también la más bonita. Es lo que la voz siente que debería esconder: una sensibilidad pequeña, casi infantil, que no encaja con lo que se supone que hay que hacer un sábado. Ojalá alguien le dijera que pintar mariposas en invierno no tiene nada de idiota.
No quiero hacer un sermón, porque la canción tampoco lo hace. Pero sí quiero decirlo claro: si te reconoces en esta letra, en la recaída, en las sesiones que empiezan para olvidar y terminan dejando más vacío, pedir ayuda es posible. En España hay servicios específicos de atención al chemsex, en asociaciones LGTBI y en la sanidad pública, y hablar con alguien que entiende el contexto cambia mucho las cosas. Y si en algún momento la ansiedad se convierte en pensar que no quieres seguir, el 024 atiende a cualquier hora.
Llorar por las calles de Madrid
El final vuelve al humor, y lo hace con una ternura muy rara. Si me ven otra vez llorando por las calles de Madrid, que no se preocupen: me acabo de hacer una ensalada y he estado cortando cebolla. Es una mentira tan evidente que resulta conmovedora. Nadie va por la calle con la ensalada recién hecha. Pero la voz necesita una excusa para no tener que explicarse, y elige la más casera.
Creo que todos tenemos nuestra cebolla. Esa frase que soltamos para que no nos pregunten. Estoy cansado, es la alergia, he dormido mal. La canción la convierte en estribillo y la repite hasta que deja de funcionar como excusa y empieza a funcionar como confesión. Cuanto más insiste en que es la cebolla, más claro queda que no lo es.
Madrid aparece como escenario de esa tristeza pública. La ciudad grande, llena de gente, donde puedes llorar por la calle sin que nadie se pare. Eso tiene su parte de soledad y su parte de alivio. En un sitio pequeño te preguntarían. Aquí basta con la cebolla.
La letra completa, con sus vocales infinitas, está en «Un Invitado VIP Cortando Cebolla». La canción se descarga gratis en la sección de descargas. Escúchala con cuidado y, si hace falta, con alguien al lado.