Humor
«UN político español»: esperando sentado a alguien honrado
Por Mike Sain't Louis ·

Sentados en la sala de espera
Hay un tipo de espera muy española: la de la ventanilla, la del médico, la del autobús que nunca llega a su hora. Y luego está otra espera más larga, que se mide en legislaturas. «UN político español» va de esa segunda. Su estribillo lo dice sin rodeos: habrá que esperar y esperar a que aparezca un político honrado a quien votar.
La respuesta que da la propia canción es de una sorna que me encanta: pues espera bien sentado. Es lo que te diría tu tía en una comida familiar cuando sale el tema de la política y alguien todavía se atreve a mostrar esperanza. Espera sentado, que de pie te vas a cansar.
Esta es probablemente la canción más directa que tengo sobre política. No tiene metáforas complicadas ni dobles lecturas. Tiene enfado, tiene tacos y tiene una repetición insistente que imita muy bien el bucle en el que vivimos cada vez que estalla un escándalo nuevo y nos damos cuenta de que se parece mucho al anterior.
La exageración como herramienta
La letra dice cosas gordas. Que para ser político en España es imprescindible ser un ladrón. Que esos políticos ladrones le tocan mucho los cojones. Que se van turnando para mangar de lo que nos sacan en impuestos. Leído así, en frío, parece un panfleto. Escuchado, suena a lo que es: un desahogo de bar, de sobremesa, de grupo de amigos indignados.
Conviene decir algo obvio. La canción no habla de nadie concreto. No da nombres, no señala partidos, no acusa a una persona en particular. Habla de una sensación colectiva, muy extendida, de hartazgo. Y la exagera, como exagera el humor popular, porque la exageración es una forma de decir que algo nos importa mucho. Cuando alguien dice que todos son iguales, normalmente no está haciendo un análisis político. Está diciendo que se siente traicionado.
Me interesa ese registro porque es el de la gente corriente. No el del tertuliano con datos y gráficos, sino el de quien paga sus impuestos, mira las noticias y siente que le toman el pelo. Esa voz también merece una canción, aunque sea una canción que suelta palabrotas.
Hay una línea final que remonta la queja a la historia, a los tiempos de los Borbones, como si el problema viniera de muy lejos. Es una forma de decir que no se trata de un caso aislado sino de una costumbre. Otra vez exageración, otra vez humor amargo, otra vez esa sensación de que la historia de España se repite con distinto vestuario.
Por qué un músico de GAYFOLK canta esto
Alguien podría preguntarse qué pinta una canción sobre corrupción en un proyecto que habla de cultura LGTBI, de camp, de relaciones tóxicas y de salud mental. Para mí encaja perfectamente. Lo personal y lo político nunca han estado tan separados como algunos quieren creer. Los derechos de las personas LGTBI se han ganado y se pueden perder en los parlamentos. La sanidad pública, de la que depende la salud mental de mucha gente, se decide en presupuestos. Así que el enfado con quien gestiona mal lo de todos también es parte de mi universo.
Además, en otras canciones mías la corrupción aparece de refilón, como contrapunto cómico. Aquí ocupa el centro. Es la diferencia entre un chiste y un monólogo entero sobre el mismo tema.
Lo que la canción no pide
Esta canción no pide que nadie deje de votar. Tampoco pide que votes a nadie en concreto. Lo que hace es poner música a un cansancio que mucha gente comparte. Y creo que nombrar ese cansancio, cantarlo, reírse de él, es más sano que tragárselo. El cinismo silencioso es peligroso. El cinismo cantado a voz en grito tiene al menos la ventaja de sacarlo fuera.
La música está hecha con herramientas de inteligencia artificial y la letra es mía, con sus tacos incluidos. Me parece apropiado que una canción tan sencilla tenga una estructura tan repetitiva. Así es la espera: siempre la misma frase, siempre el mismo estribillo, siempre la misma pregunta sin respuesta.
¿Llegará algún día ese político honrado? La canción no lo sabe. Yo tampoco. Mientras tanto, se puede cantar.
Si quieres leer la letra entera, con su espera infinita y su final histórico, la tienes en «UN político español». Y para escucharla mientras ves las noticias, en modo terapia, puedes descargarla gratis desde la sección de descargas.