Planeta Gayfolk

Copla y raíces

«YA ESTÁ AMANECIENDO»: una canción de jornada diaria vista desde GAYFOLK

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Portada de «YA ESTÁ AMANECIENDO», de Mike Sain't Louis

Levantarse, salir a la calle, cumplir la jornada y volver a casa. Contado así parece la descripción más gris posible de una vida. En «YA ESTÁ AMANECIENDO» esa rutina se canta con una alegría tan limpia que desarma. Por eso quise hacer mi versión.

Una canción que no es mía

Conviene decirlo claro desde el principio: la letra de esta canción no la escribí yo. Es la canción que popularizó El Fary, firmada por sus autores, y yo la he versionado dentro del universo GAYFOLK. En el resto de mi catálogo las letras son mías y la música se hace con herramientas de IA; aquí lo que pongo es la mirada, la producción y la decisión de traerla a este planeta.

¿Por qué versionar algo así? Porque hay canciones que forman parte del paisaje sonoro de un país. Se oyen en bares, en la radio, en comidas familiares, y acaban siendo de todos. Volver a una de ellas desde otro lugar es una forma de homenaje y también de pregunta: ¿qué pasa cuando una canción de orgullo trabajador y vida sencilla la canta alguien que viene de la cultura LGTBI?

La lucha diaria en la gran ciudad

La letra habla de la lucha diaria en la gran ciudad. Para mucha gente queer, la gran ciudad ha sido precisamente el lugar al que había que llegar, el sitio donde era posible vivir con cierta libertad. Madrid es el centro de mi proyecto y de mi mundo, y esa lucha diaria tiene muchas capas: pagar el alquiler, aguantar un trabajo, encontrar a los tuyos.

Y luego está la vuelta a casa, con los suyos y con felicidad. Me emociona esa idea porque cada uno sabe quiénes son los suyos. Pueden ser la familia de sangre o la familia elegida, esa red de amigas, ex convertidos en hermanos y vecinas cómplices que tantas personas LGTBI hemos ido tejiendo. En mi caso, en esa ecuación también entran mis chihuahuas, que no entienden de jornadas pero sí de reencuentros.

Una filosofía sencilla

Hay un fragmento de la letra que me parece casi un manifiesto: no hacer daño a nadie, ayudar, andar el propio camino y dejar caminar. Dicho así, sin adornos, es de una sensatez que hoy parece revolucionaria. Dejar caminar. Que cada uno viva como quiera mientras no haga daño.

Leída desde la diversidad, esa línea cobra un sentido nuevo. Es lo que muchas personas LGTBI hemos pedido siempre, sin más: que nos dejen caminar. No pedimos aplausos, pedimos espacio. Me gusta que una canción tan popular, tan de todos, contenga una idea que encaja tan bien con lo que defiendo en mis propias letras.

También me conmueve el detalle de la radio. La letra cuenta que de vez en cuando una canción llega de la radio al corazón. Es un homenaje dentro del homenaje: una canción que habla del poder de las canciones para acompañar una vida corriente. Pocas cosas me parecen más bonitas que eso. Y pocas tan GAYFOLK: buena parte de lo que hago consiste precisamente en intentar ser esa canción que alguien escucha un día cualquiera y le cambia un poco el ánimo.

Copla, rumba y raíces

En mi música hay mucho de raíz española: copla, camp, cultura popular. Versionar este tema es reconocer de dónde vienen muchas de mis referencias. No vengo de la nada. Vengo de un país con una tradición enorme de canción popular que, aunque a veces se ha mirado por encima del hombro, ha acompañado a muchísima gente en sus madrugadas y en sus jornadas.

Mi versión no intenta superar a la original, ni mucho menos. Intenta dialogar con ella, llevarla a mi terreno sin perder ese optimismo de persona que se levanta temprano y busca la manera de ser feliz. «Y no quiero penas, prefiero reír», dice la letra. Si hay un lema más GAYFOLK que ese, no lo conozco.

Puedes leer la letra en «YA ESTÁ AMANECIENDO» y descargar gratis mi versión en la sección de descargas.

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