Planeta Gayfolk

Narcisismo

Parte del regidor: «Una obra de teatro» y siete años de función sin que nadie avisara

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Portada de «Una obra de teatro», canción de Mike Sain't Louis: dos hombres frente a frente con trajes de luces, uno rosa y oro y otro rojo y oro, en una sala antigua con palcos y luz tenue

En todos los teatros hay alguien a quien el público no ve nunca y que, sin embargo, lo ve todo. Es el regidor. Se sienta en un rincón oscuro entre bambalinas, con el libreto abierto y una lamparita, da los avisos de luces y de entradas, y cuando baja el telón escribe un parte. Ahí apunta todo lo que ha pasado en la función: quién llegó tarde, qué réplica se olvidó, qué foco falló, cómo respondió la sala. El parte se archiva. Nadie lo lee fuera de la compañía. Pero si alguna vez alguien quiere saber qué pasó de verdad una noche concreta, es lo único que sirve.

«Una obra de teatro» es una canción sobre alguien que se da cuenta, al cabo de siete años, de que ha estado dentro de una función sin saberlo. Así que este post es el parte del regidor. No es la crítica del estreno ni la entrevista al protagonista. Es el informe técnico, frío, escrito al terminar, de lo que se vio desde el rincón oscuro: el reparto, el decorado, las réplicas, las lágrimas de atrezo y la salida de emergencia.

En este diario ya hay una nota sobre siete años en un escenario y un telón, y una bitácora breve. En mikesaintlouis.com Mike la llamó casi un monólogo, y escribió que la repetición de la primera parte le da algo de obsesión, de darle vueltas a lo mismo. Aquí no se repite nada de eso. Se hace lo que hace un regidor: se apuntan los hechos de la función tal como los cuenta la letra, uno detrás de otro.

Una advertencia de las que van en el programa: los personajes de la canción son inventados. El actor que no lloraba no tiene nombre ni apellido fuera de la letra, y quien narra tampoco. Cualquier parecido con una función real es cosa del público.

Datos de la función

Título de la obra: «Una obra de teatro».

Disco: pista 13 de «Ojalá se pudiera viajar a Gayfolk», el segundo álbum de la trilogía GAYFOLK.

En cartel justo antes: «El concierto de Ismael Serrano», la pista 12. Justo después: «Me rindo», la 14.

Duración del videoclip oficial: 4:01. Puede verse en la sala de vídeo del planeta.

Taquilla: en Spotify y en el resto de plataformas, con el sello propio MIKE SAIN'T LOUIS.

Autoría: Mike Sain't Louis, letrista, compositor y productor musical madrileño, el primer cantautor IA. La letra es suya. La música y las voces se hacen con herramientas de inteligencia artificial.

Tiempo en cartel: siete años. Es la única cifra de la letra, y el regidor la apunta la primera.

El libreto, noche de estreno

El regidor trabaja siempre con el libreto delante. Este es el de la canción, tal como se publica con el videoclip oficial, sin corregir una coma ni una mayúscula. Es corto, así que en este parte aparece completo dos veces: aquí, la noche del estreno, y más abajo, en la segunda función.

Me estás diciendo que todo Era Una Obra de teatro? Siete años en un escenario? No puede ser cierto Como voy a explicar encima yo Este tormento? Estoy atrapado, soy el loco del que hay que tener cuidado. Por eso él no lloraba. y las pocas veces que lo harías, algo raro había , pero como cada persona es un mundo dije yo no juzgo Por eso él no lloraba. Me estás diciendo que todo Era Una Obra de teatro? Siete años en un escenario? No puede ser cierto Como voy a explicar encima yo Este tormento? Estoy atrapado, soy el loco del que hay que tener cuidado. Por eso él no lloraba. y las pocas veces que lo hacía lo fingía. algo raro había , pero como cada persona es un mundo dije yo no juzgo Por eso él no lloraba. Y lo peor de todo es que siento hasta pena por querer ayudarle a él pero está confirmado esto está finiquitado lo suyo no tiene solución al menos sálvate tú

Treinta y tantas líneas, casi doscientas palabras. Una pregunta que se repite, un estribillo que no es un estribillo sino una conclusión, «por eso él no lloraba», y un final que cambia de tono. Es un monólogo de un solo acto, con un personaje en escena y otro que ya se ha ido.

Incidencia 1. La pregunta que para la función

«¿Me estás diciendo que todo / era una / obra de teatro?»

Fotogramas del videoclip oficial de «Una obra de teatro», de Mike Sain't Louis

La canción empieza con una interrupción. Es lo que pasa cuando alguien del reparto se sale del texto y le pregunta algo al compañero en mitad de la escena. El regidor lo apunta como incidencia grave: la función se ha detenido.

Fíjate en cómo está cortada la pregunta en el libreto. «Era una» va en una línea, «obra de teatro» en otra. La frase se rompe justo antes de la palabra que da miedo, como si a quien pregunta le costara llegar a ella. Es una pausa de actor que no se atreve a decir la réplica, y la letra la escribe con un salto de línea.

Y el verbo, «me estás diciendo», deja claro que la revelación no ha salido de quien narra. Alguien se lo está contando. Puede ser el propio actor, puede ser otra persona, la letra no lo dice. Lo que sabemos es que la información llega de fuera, y que quien la recibe todavía no puede creérsela.

Incidencia 2. Siete años en cartel

«¿Siete años en un escenario?»

En teatro, siete años en cartel es un éxito enorme. Las obras que duran tanto son las que llenan cada noche, las que se convierten en tradición, las que la gente va a ver por segunda y tercera vez. La canción usa esa cifra con toda su ironía. Siete años de función, y uno de los dos protagonistas sin saber que estaba en un escenario.

El regidor sabe lo que eso significa. Siete años son miles de funciones. Miles de entradas a escena, de réplicas, de gestos repetidos noche tras noche hasta que parecen naturales. Lo que más cuesta en el teatro no es actuar una vez. Es actuar igual todas las noches sin que se note el esfuerzo. Y eso, según la sospecha de la canción, es lo que hizo el otro.

«No puede ser cierto», añade la letra. Es la primera reacción de cualquiera ante una noticia así. No rabia todavía. Incredulidad.

En el parte, el regidor deja un hueco junto a esa cifra. Siete años no son solo tiempo. Son cumpleaños, vacaciones, comidas familiares, mudanzas, enfermedades y reconciliaciones. Cada una de esas escenas, de repente, pide una segunda lectura. La canción no las enumera, pero las deja todas en el aire con una sola pregunta, y quien escucha las rellena con las suyas. Esa es la potencia de una cifra bien puesta: el resto de la obra lo escribe el público.

Incidencia 3. El que tiene que dar explicaciones

«¿Cómo voy a explicar encima yo / este tormento?»

Aquí la canción toca algo muy injusto, y el regidor lo subraya en rojo. La palabra clave es «encima». No basta con haber vivido siete años dentro de una función ajena. Encima, quien narra tiene que explicarlo. A sus amigos, a su familia, a quien le pregunte qué ha pasado. Y explicarlo es casi imposible, porque desde fuera la función parecía una vida normal.

Es lo que pasa con los actores muy buenos: el público no ve el trabajo. Ve la naturalidad. Si alguien sale después a contar que todo era interpretación, la sala no le cree. Prefiere quedarse con lo que vio.

Incidencia 4. El papel que le han dado

«Estoy atrapado, soy el loco del que hay que tener cuidado.»

Mike Sain't Louis en un callejón nocturno con espejos de feria y un planeta magenta, con el verso «Y lo peor de todo es que siento hasta pena por querer ayudarle a él.» de «Una obra de teatro»

Este es el verso más duro de la canción. En el reparto de esta obra, a quien narra le ha tocado un papel que no eligió: el del loco. El que se altera, el que pregunta demasiado, el que llora, el que no se calla. El personaje del que el resto de la compañía avisa a los nuevos: cuidado con ese.

Y la palabra «atrapado» explica por qué es tan difícil salir del papel. Cuanto más intenta quien narra explicar lo que ha pasado, más se parece al personaje que le han asignado. Si protesta, confirma que es el loco. Si calla, la función sigue. Es una trampa de guion muy bien construida, y la canción la describe en un solo verso.

El regidor lo apunta sin juicio. En el parte no se escriben opiniones. Se escribe lo que pasó: a un miembro del reparto le cambiaron el papel sin avisarle.

Incidencia 5. El actor que no lloraba

«Por eso él no lloraba.»

Es la frase que más se repite en la letra, y funciona como una pieza de puzle que encaja de golpe. Hasta ahora era un detalle raro, de esos que se notan y se dejan pasar. Él no lloraba. Ahora, con la revelación de la obra de teatro, el detalle tiene sentido.

En el teatro, las lágrimas son uno de los recursos más difíciles. Hay actores que lloran de verdad cada noche y actores que usan trucos: un mentolado bajo los ojos, una gota de colirio, un pañuelo que tapa la cara en el momento justo. El público no distingue. El regidor sí, porque es él quien deja el atrezo preparado en la mesa de entre cajas.

La canción, en su primera función, dice que él no lloraba y que «las pocas veces que lo harías» algo raro había. La frase queda a medias, con un condicional que no termina. Es una incidencia de las buenas, y merece capítulo propio más abajo.

Incidencia 6. La regla de no juzgar

«Algo raro había, pero como cada persona es un mundo dije / yo no juzgo.»

Esta es la frase que explica cómo pudo durar siete años la función. Quien narra notó algo. Había algo raro. Pero se aplicó una regla generosa, la de que cada persona es un mundo y uno no juzga.

Es una regla buena. Es la que se aplica en las relaciones sanas, en la amistad, en la convivencia. No todo el mundo expresa las emociones igual, no todo el mundo llora en los mismos momentos, y está bien no exigirle a nadie que se emocione como uno espera. La canción no se arrepiente de esa regla. Lo que hace es mostrar cómo alguien puede aprovecharse de ella.

Para el regidor, esto es un fallo de seguridad del teatro, no del público. La puerta estaba abierta porque la gente buena deja las puertas abiertas.

La réplica que se completa a la segunda

Aquí el parte tiene que pararse en un detalle que solo ve quien lee el libreto entero. La letra repite su primera parte dos veces, casi idéntica. Pero no del todo.

Collage con un detalle de la carátula de «Una obra de teatro» y las carátulas de «El concierto de Ismael Serrano», «Me rindo», «¿Por qué él no llora?»

En la primera vuelta, la frase dice: «y las pocas veces que lo harías, / algo raro había». Es una frase que no termina de cuadrar, con un condicional que se queda colgando, como una réplica que el actor empieza y no acaba. En la segunda vuelta, la misma frase dice: «y las pocas veces que lo hacía lo fingía».

Entre una función y otra, la réplica se ha completado. Lo que en la primera era una sospecha a medias, en la segunda es una afirmación: lo fingía. Es el momento exacto en que quien narra se atreve a decir con todas las letras lo que antes solo insinuaba. El libreto, sin cambiar casi nada, cuenta un proceso entero: del no puede ser cierto al lo fingía.

Por eso este parte publica la letra dos veces. No por relleno, sino porque las dos funciones no son iguales, y la diferencia está en una sola palabra.

Incidencia 7. La pena

«Y lo peor de todo es que siento hasta pena por querer ayudarle a él.»

Después de la segunda función, la letra cambia de tono. Ya no hay preguntas. Hay una confesión, y es muy generosa. Lo peor de todo, dice quien narra, es que hasta siente pena por haber querido ayudarle.

La frase tiene dos lecturas, y las dos son tristes. Una: siente pena de él, del actor, porque alguien que tiene que fingir durante siete años también está atrapado en algo. Otra: siente pena de sí mismo, por todo el esfuerzo que puso en ayudar a alguien que estaba interpretando. El regidor no elige. Apunta las dos.

Incidencia 8. Cierre de la producción

«Pero está confirmado / esto está finiquitado / lo suyo no tiene solución.»

En la jerga del teatro, cuando una obra deja de representarse se dice que se retira del cartel o que se levanta. La letra usa otra palabra, más de oficina: finiquitado. Es la palabra del despido, del contrato que se cierra y de la liquidación que se firma. Suena a definitivo.

«Está confirmado» va antes, y le da al cierre un tono de comunicado oficial. Ya no es una sospecha. Ya no es una pregunta. Y «lo suyo no tiene solución» es la conclusión más dura de la canción, la que renuncia a cambiar al otro. No es rencor. Es cansancio.

Salida de emergencia

«Al menos sálvate tú.»

Todos los teatros tienen, por ley, unas luces verdes encima de las puertas que indican la salida de emergencia. Están encendidas durante toda la función, incluso cuando la sala está a oscuras. Nadie las mira hasta que hacen falta.

El último verso de la canción es esa luz verde. Después de siete años, de la revelación, de la pena y del finiquito, la letra se da un consejo a sí misma: al menos sálvate tú. No dice sálvale a él, ni salvemos esto. Dice tú. Es el único imperativo de la canción, y apunta hacia la puerta.

El regidor cierra el parte con esa línea, porque es la más importante. En un teatro, lo primero no es la función. Lo primero es que todo el mundo salga sano.

El cartel de la función

La portada del single parece el cartel de una obra, y el regidor la describe como si la tuviera pegada en el tablón del camerino. Dos hombres frente a frente, de perfil, casi tocándose con la frente. Los dos llevan traje de luces. El de la izquierda, con barba y tatuajes en el cuello, lo lleva en rosa y oro. El de la derecha, de pelo rizado, en rojo y oro. Detrás, una sala antigua con palcos dorados y una luz tenue que cae desde arriba. Abajo, el título en letras doradas de cartel de época y la firma del artista.

La imagen junta dos espectáculos. El teatro, por la sala y sus palcos. Y el ruedo, por los trajes de luces. Son dos lugares donde se actúa delante de un público y donde hay un riesgo, en uno simbólico y en otro muy real. Los dos hombres se miran como dos rivales antes de salir a escena, y no está claro quién es el que actúa y quién el que no sabe que está actuando.

Hay algo en los colores que el regidor apunta también. Rosa frente a rojo. Uno más suave y otro más intenso. Los dos bordados en oro, los dos igual de vistosos. Desde el patio de butacas parecen el mismo tipo de personaje. Solo de cerca se ve que no son iguales.

Segunda función

Los partes del regidor se escriben cada noche, aunque la obra sea la misma, porque nunca es exactamente la misma. Este es el libreto de la segunda función, completo otra vez, igual que se publica. Léelo fijándote en las dos vueltas de la pregunta, y busca la réplica que cambia.

Ficha de la canción «Una obra de teatro» con su carátula: disco «Ojalá Se Pudiera Viajar a Gayfolk», letra y producción de Mike Sain't Louis

Me estás diciendo que todo Era Una Obra de teatro? Siete años en un escenario? No puede ser cierto Como voy a explicar encima yo Este tormento? Estoy atrapado, soy el loco del que hay que tener cuidado. Por eso él no lloraba. y las pocas veces que lo harías, algo raro había , pero como cada persona es un mundo dije yo no juzgo Por eso él no lloraba. Me estás diciendo que todo Era Una Obra de teatro? Siete años en un escenario? No puede ser cierto Como voy a explicar encima yo Este tormento? Estoy atrapado, soy el loco del que hay que tener cuidado. Por eso él no lloraba. y las pocas veces que lo hacía lo fingía. algo raro había , pero como cada persona es un mundo dije yo no juzgo Por eso él no lloraba. Y lo peor de todo es que siento hasta pena por querer ayudarle a él pero está confirmado esto está finiquitado lo suyo no tiene solución al menos sálvate tú

Visto por segunda vez, el libreto se entiende de otra manera. La pregunta inicial ya no suena a incredulidad, sino a repaso. «Por eso él no lloraba» deja de ser una sospecha y pasa a ser un diagnóstico. Y el final, el de «al menos sálvate tú», que en la primera lectura llegaba como un giro, en la segunda parece inevitable. Todo el libreto iba hacia esa puerta.

Otras funciones del planeta

La compañía del planeta tiene otras obras en repertorio con el mismo tipo de personaje. «¿Por qué él no llora?», en el primer disco de la trilogía, ya hacía de las lágrimas una pregunta desde el título. Y en el catálogo hay más papeles de ese reparto: el narcisista que mueve los hilos, el impostor, el que manipula. La canción encaja en esa galería, pero desde un ángulo propio: el de la persona que averigua que estaba en el escenario sin saberlo.

En el propio disco, la canción va entre dos pistas que también hablan de promesas incumplidas y rendiciones. «El concierto de Ismael Serrano», justo antes, empieza con alguien que esperaba en la fila desde bien temprano a quien le prometió acompañarle. «Me rindo», justo después, ya lo dice todo en el título. Entre la espera y la rendición, una obra de teatro.

Nota final del regidor

Si algo de lo que cuenta la canción te suena demasiado, si sientes que llevas tiempo en un papel que no elegiste, hablar con alguien de confianza o con un profesional ayuda a ver la función desde fuera. Y si en algún momento te sientes en peligro, en España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, o al 112 si la situación es urgente.

Para prensa, entrevistas o material del disco, la página de prensa del planeta tiene los contactos y las fotos oficiales. El telón está bajado. Las luces verdes siguen encendidas.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata «Una obra de teatro»?

De descubrir que una relación de siete años pudo ser una representación. Quien narra se pregunta, sin poder creerlo, si todo era una obra de teatro, recuerda que él no lloraba y que las pocas veces que lo hacía lo fingía, y termina con un consejo para sí: «al menos sálvate tú».

¿Qué significa «soy el loco del que hay que tener cuidado»?

Es la etiqueta que se queda quien sale de una relación así: además del daño, le toca explicarlo y que le crean. La canción describe esa sensación de estar atrapado en el papel del desequilibrado mientras el otro sigue pareciendo el bueno de la función.

¿Por qué la letra aparece dos veces en este post?

Porque es una letra corta, y el planeta ha decidido publicarla completa dos veces en lugar de dejar la canción sin post. Aquí son dos funciones: la del estreno y la de la segunda noche, en la que una frase que quedaba a medias se completa.

¿En qué disco está?

Es la pista 13 de «Ojalá se pudiera viajar a Gayfolk», el segundo álbum de la trilogía GAYFOLK, entre «El concierto de Ismael Serrano» y «Me rindo». El videoclip oficial dura 4:01.

¿Quién hace la canción?

Mike Sain't Louis, letrista, compositor y productor musical madrileño, el primer cantautor IA. La letra es suya; la música y las voces se hacen con herramientas de inteligencia artificial.

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