Letras
«La despedida»: una vida entera con Camela de banda sonora

«La despedida» es una de las letras más tiernas del catálogo. Durante casi toda la canción, Camela suena de fondo de una vida entera: el primer beso, la boda que casi fue, las noches de fiesta, las veces que se fue perverso y las veces que lo fueron con él. El grupo de tecno-rumba funciona como álbum de fotos sonoro.
Entre los recuerdos aparece uno muy concreto: la primera vez que fue solo a Chueca, con miedo a que le pegaran. Esa línea, en mitad de una canción alegre, recuerda lo que suponía para muchas personas dar ese paso. También hay detalles domésticos llenos de cariño, como alguien que iba al supermercado a comprar laca para que el peinado aguantara toda la noche.
Después llega el giro de Planeta Gayfolk: un cohete rosa color chicle que despega de una base aeroespacial y se aleja de la Tierra para no volver. Es la despedida del título, y no es triste: el planeta al que viajan es un lugar sin discusiones, sin decepciones y sin desigualdad.
El final es precioso. La pareja vuelve a mirarse como hacía tiempo que no se miraba, vuelve a reírse de las bromas, vuelve a tener la cara iluminada. Y la canción insiste: eso no es casualidad. El viaje al planeta es, en el fondo, un viaje para volver a encontrarse.
«Camela», otro título del catálogo, confirma el cariño del proyecto por un grupo que fue banda sonora de tantas generaciones y que durante años se miró por encima del hombro.
Canciones de este post: «LA DESPEDIDA» y «CAMELA». Puedes escucharlas en Spotify y YouTube, y leer sus letras en gayfolkplanet.com/letras.