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Barómetro del planeta: «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas», con ficha técnica y dos oleadas

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Portada de «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas», canción de Mike Sain't Louis: una mujer de espaldas con moño, chaqueta de rayas y falda roja, junto a un hombre con bigote, camisa rosa y un águila tatuada en el brazo que le rodea la cintura, en un salón con cortinas rosas y una escultura clásica

Cada pocas semanas llega a las redacciones un documento que pone nervioso a medio país. Tiene una portada sobria, una ficha técnica con letra pequeña, un cuestionario, unas tablas y una pregunta estrella que todo el mundo lee antes que nada: quién va ganando. Se llama barómetro, o sondeo, o encuesta, y alrededor de él se montan tertulias enteras, titulares a toda página y discusiones de sobremesa que terminan con alguien levantándose de la mesa.

«Noemí Argüelles va ganando en las encuestas» es una canción entera dedicada a ese momento, el de la pregunta estrella. Y el planeta ha decidido tratarla como lo que su título promete: un barómetro. Este post es el informe. Lleva ficha técnica, advertencia metodológica, un cuestionario que repasa la letra verso a verso, el cartel de campaña y, como todos los sondeos serios, dos oleadas. La letra es corta, así que se publica completa dos veces: una al principio, para conocerla, y otra al final, para volver a leerla con todo lo que se ha visto por el camino.

En este diario ya hay una nota que la trataba como un mitin con purpurina, y dos entradas breves: la órbita de la canción y un despacho sideral. En mikesaintlouis.com Mike escribió que la canción va de las ganas de que ganen los de abajo, aunque sea en una fantasía de tres minutos. Aquí no se repite nada de eso. Aquí se hacen preguntas, como en una encuesta, y se apuntan las respuestas que da la propia letra.

Advertencia metodológica

Todo informe de opinión empieza avisando de sus límites, y este también.

Primero: Noemí Argüelles es un personaje de la canción. Como todos los nombres que aparecen en las letras de Mike, es inventado. La letra no dice de qué partido es, ni a qué cargo se presenta, ni en qué país. Este informe no le va a inventar biografía, ni programa, ni siglas.

Segundo: Elon Musk y Donald Trump aparecen en la letra como caricatura. Son dos de los hombres más conocidos y con más poder del mundo, y la canción los usa exactamente por eso, como figuras del poder que se esconden cuando las cosas se tuercen. El informe no hace ninguna afirmación sobre ellos más allá de la imagen cómica que propone la letra.

Tercero: aquí no hay porcentajes. Ni horquillas, ni márgenes de error, ni intención directa de voto. Inventarlos sería hacer trampa. Todo lo que este barómetro mide está en la letra, y la letra solo da un dato: va ganando.

Ficha técnica

Título del estudio: «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas».

Disco: pista 27 de «Ojalá se pudiera viajar a Gayfolk», el segundo álbum de la trilogía GAYFOLK.

Pista anterior: «Sol e lua», la 26. Pista siguiente: «Vas a escuchar un disco muy raro», la 28.

Dónde consultar los resultados: en Spotify y en el resto de plataformas, con el sello propio MIKE SAIN'T LOUIS.

Responsable del estudio: Mike Sain't Louis, letrista, compositor y productor musical madrileño, el primer cantautor IA. La letra es suya. La música y las voces se hacen con herramientas de inteligencia artificial.

Género, según la ficha del single: indie pop, pop alternativo, queer pop y camp.

Universo: cualquiera que haya esperado alguna vez una noche electoral delante de la tele con algo de picar.

Método de recogida: escucha atenta, con repetición.

Primera oleada: la letra completa

Esta es la letra tal como se publica con el videoclip oficial, sin tocar nada. Es la primera oleada del barómetro: léela entera antes de pasar al cuestionario.

Mike Sain't Louis en un escenario con foco rosa y un planeta con anillos, con el verso «¡Arriba tu chocho Noemí que vas ganando en las encuestas!» de «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas»

¡Están reunidos! ¡Están reunidos! Elon Musk y Donald Trump Están abatidos y muy bien escondidos Elon Musk y Donald Trump Me han pegado un ostión en la cara con la puerta Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas No me había puesto antes la anestesia Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas No puedes negar que les detestas ¡Pues Claro! Ojo al dato Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas ¡Están reunidos! ¡Están reunidos! Elon Musk y Donald Trump Están abatidos y muy bien escondidos Elon Musk y Donald Trump Me han pegado un ostión en la cara con la puerta No me había puesto antes la anestesia No puedes negar que les detestas ¡Pues Claro! Ojo al dato Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas ¡Arriba tu chocho Noemí que vas ganando en las encuestas!

Veintiún versos. Una frase que se repite seis veces y una séptima variante que cierra la canción. Dos bloques casi idénticos, como dos oleadas de un mismo sondeo. La propia letra ya tiene forma de encuesta repetida.

Pregunta 1. ¿Quién está reunido?

«¡Están reunidos! ¡Están reunidos!»

La canción arranca con un grito doble, de los que se oyen en una calle cuando alguien ha visto algo que no debería haber visto. Suena a exclusiva, a avance informativo, a vecina que sale al rellano con la noticia. Todavía no sabemos quién está reunido, y esa espera de medio segundo ya es periodismo de portada.

El verbo es interesante. Reunidos. En el lenguaje de la política, una reunión es casi siempre una amenaza o un pacto. Reunión de urgencia, reunión a puerta cerrada, reunión de crisis. La letra no dice para qué se reúnen. Dice que están juntos, y lo grita dos veces, como si el simple hecho de que estén juntos fuera ya una noticia.

Respuesta de la letra: Elon Musk y Donald Trump. El nombre de los dos ocupa un verso entero, sin adornos, como un rótulo en la parte baja de la pantalla.

Pregunta 2. ¿Cómo están?

«Están abatidos y muy bien escondidos.»

Aquí la letra hace su primer chiste grande. Los dos hombres que más espacio ocupan en las noticias aparecen en la posición contraria a la habitual: abatidos y escondidos. No en un escenario, no en un despacho con banderas, sino en una guarida. Es la escena del villano de dibujos animados que se refugia en su cueva cuando el plan le ha salido mal.

«Muy bien escondidos» tiene su gracia propia. No basta con estar escondidos. Lo están muy bien, con esmero, como quien se ha preparado para que no le encuentren. La canción les concede al menos eso: incluso para esconderse tienen presupuesto.

Es importante leer el verso como lo que es, una caricatura. La canción no informa de una reunión real ni de un estado de ánimo real. Pinta un dibujo, como los dibujantes de prensa llevan pintándolo desde que hay periódicos: el poderoso, de repente pequeño, debajo de una mesa.

El planeta tiene, además, una relación curiosa con uno de los dos. En otra canción del universo GAYFOLK, «Elon Musk ha anunciado», su nombre aparece anunciando el primer viaje tripulado al planeta recién descubierto. Allí era el que abría la puerta del planeta. Aquí es el que se esconde detrás de una. El personaje cambia de papel de una canción a otra, como cambian los secundarios de una serie larga.

Pregunta 3. ¿Qué le ha pasado al narrador?

«Me han pegado un ostión en la cara con la puerta.»

Este es el verso más físico de la canción, y el más gracioso. Ostión es una palabra de barra de bar, de golpe sin elegancia, de los que se cuentan después con la mano en la mejilla. Y la puerta en la cara es una imagen de comedia muda, de cine de las primeras décadas, del personaje que abre la puerta justo cuando otro va a entrar.

¿Quién ha pegado el portazo? La letra no lo dice. El sujeto es impersonal: me han pegado. Lo único que sabemos es la causa, que viene en el verso siguiente: «porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas». La noticia llega como un portazo. La alegría, cuando es así de inesperada, duele un poco.

O se puede leer al revés. Quizá el narrador habla en nombre de los que se esconden, imitándolos con sorna. Me han pegado un ostión, dice el poderoso, porque esa mujer va ganando. Las dos lecturas funcionan, y la canción no elige. Una buena pregunta de encuesta es la que admite más de una respuesta sincera.

Pregunta 4. ¿Por qué duele tanto?

«No me había puesto antes la anestesia.»

Collage con un detalle de la carátula de «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas» y las carátulas de «Sol e lua», «Vas a escuchar un disco muy raro», «Vota Malena Gracia»

Si el verso anterior era comedia muda, este es de consulta de dentista. La anestesia es lo que te pones antes de algo que va a doler, y aquí nadie se la había puesto. El golpe ha llegado sin preparación.

Es un verso que funciona muy bien en una canción sobre encuestas, porque las encuestas, en el fondo, son eso: una anestesia. Sirven para que la noche electoral no pille a nadie por sorpresa. Cuando una candidata sube sin que nadie lo viera venir, el sondeo deja de anestesiar y empieza a pinchar.

La pareja de versos, ostión y anestesia, construye una pequeña escena clínica en mitad de un himno electoral. Hay dolor, pero es un dolor de chiste. Nadie sale herido de verdad. Lo que se resiente es el orgullo de los que daban la partida por ganada.

Pregunta 5. ¿Qué opina usted de ellos?

«No puedes negar que les detestas.»

En los cuestionarios de opinión hay siempre una pregunta de valoración: puntúe de uno a diez a los siguientes líderes. La canción se la salta y va directamente a la respuesta, mirando a quien escucha. No puedes negarlo. Les detestas.

Es un verso cómplice, de los que se dicen con un codazo. La canción no argumenta. No da razones, no cita hechos, no hace un análisis. Da por supuesta la complicidad, como en una conversación entre amigos que ya saben lo que piensa el otro. Y por eso funciona como sátira: la sátira no demuestra, señala, y confía en que el público ya sabe de qué va la cosa.

Respuesta de la letra: «¡Pues claro!». Dos palabras de sobremesa, de las que zanjan una discusión. No hace falta más.

Pregunta 6. ¿Hay algún dato que destacar?

«Ojo al dato.»

En un barómetro, el dato es lo único que importa. Y la canción lo sabe. «Ojo al dato» es una expresión de locutor de radio de toda la vida, de transistor pegado a la oreja, de quien está a punto de soltar algo que te va a interesar. En la letra funciona como el redoble antes del anuncio.

¿Y cuál es el dato? El de siempre, el único: Noemí Argüelles va ganando en las encuestas. La canción no tiene otro. No necesita otro. Todo el informe se sostiene sobre esa cifra que nunca dice cuál es.

Hay algo muy fino en esa ausencia. La política de verdad está llena de datos, de puntos arriba y abajo, de empates técnicos. La canción reduce todo eso a una sola noticia: va ganando. Es la versión camp de un sondeo. Sin números, sin tablas, sin matices. Solo el titular, en mayúsculas.

Pregunta 7. ¿Cuántas veces hay que decirlo?

«Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas.»

En la primera mitad de la canción, la frase aparece cinco veces. Tres de ellas, al final del bloque, seguidas, sin nada en medio. En la segunda mitad, una vez más. Y luego la variante final. Es el verso que más se repite en toda la letra, y la repetición tiene una intención muy clara.

En campaña, las consignas funcionan así. Un lema se repite hasta que deja de sonar a lema y empieza a sonar a realidad. Lo dices una vez y es un deseo. Lo dices tres seguidas y ya es un ambiente. Lo dices seis y parece que el escrutinio ha terminado.

La canción convierte el estribillo en un pequeño mitin. Quien la escucha acaba repitiendo la frase sin querer, como se repiten los cánticos de la grada al salir del estadio. Y esa es, quizá, la mejor sátira de la canción: muestra lo fácil que es contagiarse de una consigna, aunque no sepas de qué partido es ni qué propone.

Pregunta 8. ¿Quién es Noemí Argüelles?

Aquí la letra calla, y el informe respeta su silencio. No sabemos nada de ella más allá de su nombre y de su posición en los sondeos.

Mike Sain't Louis en un callejón nocturno con espejos de feria y un planeta magenta, con el verso «Están abatidos y muy bien escondidos.» de «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas»

Lo que sí se puede comentar es el nombre en sí. Noemí es un nombre de pila corriente, de clase de colegio, de compañera de trabajo. Argüelles es un apellido que a cualquier madrileño le suena a algo más, porque Argüelles es también un barrio de Madrid, el de la calle Princesa y el metro del mismo nombre. Un nombre así no suena a dinastía política ni a apellido compuesto de consejo de administración. Suena a vecina.

Y esa es la gracia. Frente a dos de los nombres más famosos del planeta Tierra, la canción pone un nombre que podría estar en el buzón de tu portal. La inversión de jerarquías está ya en el reparto: los famosos, escondidos; la vecina, en cabeza.

Pregunta 9. ¿Cómo termina la noche electoral?

«¡Arriba tu chocho Noemí que vas ganando en las encuestas!»

El último verso cambia de persona. Hasta aquí, la canción hablaba de Noemí en tercera persona. Ahora le habla a ella, de tú, como se le grita a una artista desde el gallinero. Y lo hace con la vulgaridad cariñosa que el planeta reserva para animar a una mujer que le gusta.

Es un grito de grada, de los que se oyen en los conciertos de las folclóricas, en las finales de los concursos de la tele, en las noches de orgullo. No tiene nada de insulto. Es un piropo descarado, una forma de decir estoy contigo con las palabras más gordas que hay a mano.

Y el verbo, por fin, pasa a segunda persona: «vas ganando». La noticia ya no se comenta. Se celebra con la protagonista delante. Es el momento en que la candidata sale al balcón de la sede y la gente de abajo le grita lo primero que se le ocurre.

Lo que el barómetro no mide

Todo sondeo tiene su cocina, y esta también. Conviene apuntar con claridad lo que la canción deja fuera.

No hay ideología. No hay programa. No hay rival concreto, más allá de los dos poderosos escondidos. No hay fecha de elecciones. No hay resultado final: la canción termina con Noemí ganando en las encuestas, no en las urnas. Puede que luego pierda. La letra no lo sabe, y no le importa.

Esa es la naturaleza de la canción. No es un análisis político, es una fantasía de inversión, de las que la cultura popular lleva contando desde siempre: el pequeño gana al grande, la vecina gana al magnate. Lo que el barómetro mide, en realidad, es una emoción muy concreta: la alegría de ver que alguien a quien nadie esperaba se pone por delante.

El cartel de campaña

Ningún informe de sondeo lleva cartel, pero este sí, porque la portada del single parece uno. A la izquierda, el título en letras grandes, rosas y crema, sobre fondo oscuro, con la firma del artista debajo. A la derecha, una escena en un salón con cortinas rosas, muebles dorados y una escultura clásica de mármol al fondo.

En primer plano, una mujer de espaldas. Lleva el pelo recogido en un moño, una chaqueta de rayas en tonos crema, rojo y azul marino, y una falda roja. No le vemos la cara. A su lado, un hombre la rodea por la cintura y mira a cámara con aire de suficiencia. Tiene bigote, el pelo engominado hacia atrás, camisa y pantalón rosas, una pulsera dorada y un águila tatuada en el brazo.

El cartel juega con el título sin explicarlo. La mujer de espaldas podría ser Noemí, la candidata a la que nunca vemos el rostro, igual que la letra nunca nos dice quién es. El hombre que la sujeta parece salido de un culebrón de los ochenta, de esos galanes que se arriman a quien va ganando. Es un retrato de campaña al revés: la protagonista no mira a cámara y el que posa es el acompañante.

Otras candidatas del planeta

El planeta tiene más papeletas en la urna. En el primer disco de la trilogía, «Vota Malena Gracia» ya pedía el voto en el título, con nombre propio y sin rodeos. Y «Un político español» es la sátira más amarga de la política en el catálogo, una canción que espera y espera a que aparezca un político honrado sin señalar a nadie con nombre.

Ficha de la canción «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas» con su carátula: disco «Ojalá Se Pudiera Viajar a Gayfolk», letra y producción de Mike Sain't Louis

Noemí Argüelles está entre las dos. Tiene el entusiasmo de la primera y la mala leche de la segunda. Pero, sobre todo, tiene algo que ninguna de las dos tiene: va ganando.

En el propio disco, la canción está rodeada por dos pistas muy distintas. Antes, «Sol e lua», con su título en portugués, de sol y luna. Después, «Vas a escuchar un disco muy raro», que ya avisa desde el título de que lo que viene es otra cosa. Entre una y otra, un mitin de tres minutos.

Segunda oleada: la letra, otra vez

Los barómetros serios repiten la misma pregunta al cabo de un tiempo para ver si algo ha cambiado. Esta es la segunda oleada. La letra vuelve completa, igual que en la primera, sin tocar nada. Lo que cambia es quien la lee: ahora ya sabes quién se esconde, qué duele, qué dato importa y cómo termina la noche.

¡Están reunidos! ¡Están reunidos! Elon Musk y Donald Trump Están abatidos y muy bien escondidos Elon Musk y Donald Trump Me han pegado un ostión en la cara con la puerta Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas No me había puesto antes la anestesia Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas No puedes negar que les detestas ¡Pues Claro! Ojo al dato Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas ¡Están reunidos! ¡Están reunidos! Elon Musk y Donald Trump Están abatidos y muy bien escondidos Elon Musk y Donald Trump Me han pegado un ostión en la cara con la puerta No me había puesto antes la anestesia No puedes negar que les detestas ¡Pues Claro! Ojo al dato Porque Noemí Argüelles va ganando en las encuestas ¡Arriba tu chocho Noemí que vas ganando en las encuestas!

Fíjate en lo que pasa en la segunda mitad de la letra. El bloque de la reunión vuelve igual, pero el estribillo ya no se intercala entre cada verso. Ostión, anestesia y detestas van seguidos, sin la consigna en medio, como si la noticia ya no hiciera falta repetirla porque todo el mundo la conoce. Y entonces llega el grito final. La segunda vuelta de la letra es más rápida, más segura, más de quien ya sabe el resultado.

Esa diferencia entre las dos mitades es, en pequeño, lo mismo que pasa entre dos oleadas de un sondeo cuando una candidata sube de verdad. En la primera, la noticia sorprende y hay que repetirla. En la segunda, ya es un hecho y solo queda celebrarlo.

Conclusiones del barómetro

El estudio arroja tres resultados claros, todos sacados de la letra.

Uno: la candidata va ganando. Es el único dato de la canción y se repite tantas veces que no hay manera de olvidarlo.

Dos: los poderosos, cuando pierden, se esconden. La canción los dibuja abatidos y bien escondidos, y les dedica una caricatura de dibujos animados, sin una sola afirmación sobre ellos fuera de esa imagen.

Tres: la alegría, cuando llega sin anestesia, duele como un portazo. Y aun así se celebra a gritos, con la palabra más gorda que haya a mano.

Lo demás es margen de error. Ponla la próxima noche electoral, con el volumen alto y algo de picar, y deja que la consigna haga su trabajo.

Para prensa, entrevistas o material del disco, la página de prensa del planeta tiene los contactos y las fotos oficiales.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata «Noemí Argüelles va ganando en las encuestas»?

De una candidata que sube en los sondeos y de la alegría que eso provoca. Mientras ella va ganando, Elon Musk y Donald Trump aparecen reunidos, abatidos y escondidos, como villanos de dibujos animados. La letra no habla de partidos ni de programas: celebra la subida como quien celebra un gol.

¿Noemí Argüelles es una persona real?

Es un personaje de la canción, como todos los nombres que aparecen en las letras de Mike: son inventados. La letra no dice de qué partido es ni a qué se presenta, y este post no le inventa biografía.

¿Por qué salen Elon Musk y Donald Trump?

Como caricatura. La canción los usa como figuras del poder que se esconden cuando gana alguien que nadie esperaba. No hace ninguna afirmación sobre ellos más allá de esa imagen cómica.

¿Por qué la letra aparece dos veces en este post?

Porque es una letra corta, y el planeta ha decidido publicarla completa dos veces en lugar de dejar la canción sin post. Aquí cada copia es una oleada del barómetro: la primera para conocerla y la segunda para leerla con lo aprendido.

¿Quién hace la canción?

Mike Sain't Louis, letrista, compositor y productor musical madrileño, el primer cantautor IA. La letra es suya; la música y las voces se hacen con herramientas de inteligencia artificial. Es la pista 27 de «Ojalá se pudiera viajar a Gayfolk».

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