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Familias LGTBI con hijos: adopción, dos madres en el Registro Civil, reproducción asistida, gestación subrogada y escuela, leído con «Tan paleto» y otras letras del Planeta Gayfolk

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Portada de «Tan Paleto», canción de Mike Sain't Louis

Un beso tapado con la mano

Hay un gesto pequeño que dice mucho de un país: el de un adulto que, al ver a dos hombres o a dos mujeres besarse en la calle, tapa los ojos de un niño. En «Tan paleto», del tercer álbum de la trilogía GAYFOLK, «El día de la liberación», Mike Sain't Louis lo describe en dos versos:

Que te molesta que tus hijos vean un beso Y les tapas los ojos como un buen dictador

La escena mira al espectador escandalizado, no a la pareja. Este diario ya leyó la canción como una forma de ir de la mano sin dar explicaciones. Aquí interesa otra pregunta que deja abierta el verso: ¿qué pasa cuando los niños no son los hijos del que mira, sino los de la pareja que se besa? En España hay miles de criaturas que crecen con dos madres, con dos padres, con una madre lesbiana sola o con un padre gay que se separó de una mujer. Para ellas, un beso entre sus progenitores no es un espectáculo: es la rutina de cada mañana antes del colegio.

Este texto repasa lo que la ley española permite hoy a esas familias, lo que todavía les complica la vida y lo que dice la investigación sobre los hijos. No es un manual jurídico, y cada caso concreto conviene consultarlo con una abogada o con las asociaciones que aparecen al final.

Muchas maneras de llegar a ser familia

Cuando se habla de «familias homoparentales» se suele imaginar un único modelo: dos hombres con un bebé adoptado. La realidad es bastante más variada. Las propias asociaciones de familias LGTBI enumeran en sus webs una lista que conviene tener delante: familias monoparentales, por adopción, de acogida, por reproducción asistida, reconstituidas, coparentales (dos o más adultos que acuerdan criar juntos sin ser pareja), familias con hijos de una relación heterosexual anterior y familias que todavía están en proceso de tener descendencia.

Cada una de esas vías tiene su propia letra pequeña. No es lo mismo una pareja de mujeres que acude a una clínica que un hombre gay que adopta solo, ni una mujer trans que ya era madre antes de su transición que dos padres que viajan al extranjero. Lo que tienen en común es que, durante décadas, la ley no las veía, y que muchas de ellas han tenido que demostrar ante un juez, un registro o un colegio algo que para otras familias se da por supuesto: que son una familia.

El diario recordó en su repaso de la historia legal, de la Ley de Peligrosidad al matrimonio igualitario, que hasta 1979 las relaciones entre personas del mismo sexo podían acabar en un centro de internamiento. Que hoy exista un debate sobre formularios de inscripción y cartera de servicios sanitarios dice mucho del camino recorrido en menos de cincuenta años.

2005: adoptar sin que importe con quién te casas

La Ley 13/2005, de 1 de julio, modificó el Código Civil para que el matrimonio tuviera «los mismos requisitos y efectos» con independencia del sexo de los contrayentes. Con esa frase, la adopción conjunta quedó abierta a las parejas casadas del mismo sexo, y también la adopción del hijo del cónyuge, que es la vía que usaron muchas parejas de mujeres que ya tenían hijos antes de esa fecha. El Tribunal Constitucional rechazó en 2012 el recurso presentado contra la ley y la dejó intacta.

En la práctica, adoptar en España sigue siendo un proceso largo para cualquier pareja. Pasa por una valoración de idoneidad de los servicios sociales de la comunidad autónoma, por cursos de formación y por listas de espera que en adopción nacional se cuentan en años. La adopción internacional añade otra capa: cada país de origen decide a quién entrega a sus niños, y varios de ellos excluyen de forma expresa a las parejas del mismo sexo. Una pareja de dos hombres puede tener en Madrid todos los papeles en regla y, aun así, ver cerrada la puerta de casi todos los países con los que España tramita adopciones.

El acogimiento familiar es otra vía que se nombra poco. Hay criaturas tuteladas que necesitan una familia durante un tiempo, a veces largo, y las administraciones buscan personas acogedoras sin mirar su orientación sexual. Las asociaciones de familias LGTBI ofrecen asesoría específica para adopción y acogimiento, y es una buena puerta de entrada antes de empezar con los trámites.

Dos madres en el Registro Civil

El caso de las parejas de mujeres tiene su propia historia. En 2007, una reforma añadió a la Ley 14/2006 de reproducción asistida un apartado que permitía a la mujer casada con la madre gestante declarar su conformidad para que se determinara a su favor la filiación del bebé. Era un avance, pero tenía una condición que dejaba fuera a muchas familias: el matrimonio. Si las dos mujeres no estaban casadas, la madre no gestante tenía que adoptar a su propia hija, con todo lo que eso implica de tiempo, dinero y vulnerabilidad mientras tanto.

Fotogramas del videoclip oficial de «Tan paleto», de Mike Sain't Louis

La Ley 4/2023, de 28 de febrero, conocida como ley trans y LGTBI, cambió el artículo 120 del Código Civil y el artículo 44 de la Ley del Registro Civil. Donde antes se hablaba del «padre», ahora se habla del «padre o progenitor no gestante». La propia ley explica en su preámbulo que el objetivo es permitir la filiación no matrimonial en parejas de mujeres, que hasta entonces solo podían usar la matrimonial. Desde el 1 de marzo de 2023, la madre no gestante puede figurar en la inscripción del nacimiento con una declaración conforme en el formulario oficial, igual que hace un padre no casado, siempre que no haya controversia y se cumplan las condiciones de la legislación civil.

Hay matices. El Tribunal Supremo recordó en una sentencia de marzo de 2024 que la reforma no es retroactiva: los nacimientos anteriores a esa fecha se rigen por la ley de entonces. Y la declaración requiere los consentimientos que exige el Código Civil, así que no basta con aparecer en el hospital. Pero el cambio es importante: una niña nacida hoy de una pareja de mujeres no casadas puede tener a sus dos madres en el Registro desde el primer día, sin pasar por un juzgado.

La misma ley incluyó otra novedad que afecta a las familias: cuando el parte médico indique que un bebé es intersexual, los progenitores pueden pedir de común acuerdo que la mención del sexo quede en blanco durante un año como máximo.

La reproducción asistida en la sanidad pública

Para muchas mujeres lesbianas y bisexuales, la vía para ser madres pasa por una clínica. Durante unos años, esa vía tuvo un peaje añadido: en 2014, la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud se limitó a fines terapéuticos, es decir, a personas con un trastorno de fertilidad diagnosticado. Una mujer sin pareja o una pareja de mujeres sin problemas de fertilidad quedaban fuera por definición, porque su «problema» no era médico.

La Orden SND/1215/2021, de 5 de noviembre, corrigió esa situación. Incluyó de forma expresa en la cartera común a las mujeres sin pareja, las mujeres lesbianas y las personas trans que conservan la capacidad de gestar. El Ministerio de Sanidad calculó entonces que unas 8.500 mujeres podrían acceder a estos tratamientos gracias al cambio. Los criterios generales siguen siendo los de la cartera: la mujer debe tener entre 18 años y menos de 40 al iniciar el estudio, y hay requisitos de salud y de número de ciclos según la técnica.

Que algo esté en la cartera no significa que llegue igual a todas partes. Las listas de espera varían mucho entre comunidades autónomas y entre hospitales, y muchas parejas acaban en clínicas privadas por pura cuestión de tiempo. Entre las técnicas que más se nombran en las parejas de mujeres está el método ROPA, en el que una aporta el óvulo y la otra gesta; las asociaciones lo citan en sus guías como una de las vías posibles, y las condiciones de acceso a cada técnica se consultan con el servicio de salud correspondiente.

La gestación subrogada y por qué en España no se inscribe

Las parejas de hombres que quieren tener un hijo con vínculo genético se topan con una pared legal. El artículo 10 de la Ley 14/2006 declara nulo de pleno derecho el contrato de gestación por sustitución, con o sin precio, y establece que la filiación la determina el parto. Durante años, la Dirección General de los Registros permitió inscribir a bebés nacidos en el extranjero por esta vía si había una sentencia judicial del país de origen que pasara un control. Esa puerta se cerró.

Mike Sain't Louis en un callejón nocturno con espejos de feria y un planeta magenta, con el verso «No voy a aceptar consejos de ningún espectador» de «Tan paleto»

La Instrucción de 28 de abril de 2025 de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, publicada en el BOE el 1 de mayo, dejó sin efecto las instrucciones de 2010 y 2019. Desde entonces, ningún registro civil, tampoco los consulares, admite como título una certificación extranjera, una declaración con certificado médico ni una sentencia firme de otro país. Las solicitudes que estaban pendientes no se practican. La vía que queda es la ordinaria: la filiación biológica respecto de uno de los padres de intención, si existe, y una adopción posterior por parte del otro cuando se pruebe un núcleo familiar con garantías. La instrucción cita una sentencia del Tribunal Supremo de diciembre de 2024 que puso el interés del menor por delante de los deseos de quienes encargan la gestación.

Es un debate que divide también al propio colectivo LGTBI. Hay asociaciones de familias que acompañan a padres que han recurrido a esta vía y hay organizaciones feministas y LGTBI que se oponen a ella por la situación de las mujeres gestantes. Este texto no toma partido en ese debate. Se limita a describir lo que dice hoy la norma y a recordar que, en todos los casos, quien no tiene culpa de nada es la criatura que ya ha nacido.

Lo que dice la investigación sobre los hijos

La pregunta de si los niños criados por parejas del mismo sexo «salen bien» se ha estudiado durante más de treinta años, y casi siempre con más rigor del que se exige a cualquier otra familia. En 2013, la Academia Estadounidense de Pediatría publicó una declaración de principios y un informe técnico que revisaban esa literatura. Su conclusión: el bienestar de los hijos depende mucho más de la relación con sus progenitores, de la seguridad de estos y del apoyo social y económico que reciba la familia que del género o la orientación sexual de los padres. La academia defendió por ello el matrimonio civil, la adopción y el acogimiento sin distinción de orientación.

En Reino Unido, el equipo de Susan Golombok en la Universidad de Cambridge siguió durante décadas a familias encabezadas por madres lesbianas, por madres solas heterosexuales y por parejas heterosexuales. En la fase publicada en 2009, con los hijos ya entrando en la edad adulta, las familias encabezadas por mujeres eran comparables a las tradicionales en calidad de la crianza y ajuste psicológico, y donde aparecían diferencias apuntaban a relaciones familiares más positivas.

Lo que sí señalan esos estudios como factor de riesgo es el estigma de fuera: la burla en el patio, la falta de reconocimiento legal y el miedo de los padres a que algo falle en un trámite. Es decir, el problema no estaba dentro de esas casas. Estaba en los que, como el personaje de la canción, se dedican a mirar.

El colegio, el formulario y el «¿quién es tu papá?»

Para una familia con dos madres o dos padres, el primer choque con el mundo suele llegar en la escuela infantil. Un formulario con las casillas «padre» y «madre». Una manualidad para el Día del Padre que una niña no sabe a quién regalar. Un compañero que pregunta con toda la inocencia del mundo dónde está su papá. Ninguna de esas escenas es grave por sí sola, pero juntas transmiten un mensaje que los niños captan rápido: su familia es una excepción que hay que explicar.

Collage con un detalle de la carátula de «Tan paleto» y las carátulas de «Tan Cateto», «El abrazo de Pitufo», «Nadie Hablará De Mí Cuando Haya Muerto»

Muchos centros ya han cambiado. Los formularios hablan de «progenitor 1 y progenitor 2» o de «familia», las fechas señaladas se convierten en el día de la familia y las bibliotecas de aula incluyen cuentos con familias diversas. Las asociaciones de familias LGTBI organizan charlas para docentes y recomiendan a las familias algo sencillo: hablar con la tutora antes de que surja el problema, no después.

Cuando lo que aparece no es una pregunta inocente sino burla o acoso, conviene actuar pronto. El diario dedicó un texto a lo que deja dentro el bullying LGTBIfóbico en la infancia, y vale para los hijos de familias LGTBI aunque ellos no lo sean: a menudo se les insulta por lo que son sus padres.

«No voy a aceptar consejos de ningún espectador»

La canción tiene un estribillo que funciona casi como lema para cualquier familia que se sale del molde:

No voy a aceptar consejos de ningún espectador

Las familias LGTBI con hijos reciben muchos consejos que nadie ha pedido. El vecino que pregunta cuál de las dos es «la madre de verdad». La compañera de trabajo que quiere saber quién hace de padre en la pareja de hombres. El familiar que advierte de que el niño «va a tener problemas». La respuesta de «Tan paleto» es la del narrador que no se justifica:

No le voy a dar más explicaciones

En el diario se leyó también «Tan cateto», la canción hermana, como una forma de decir que la estrechez de miras no tiene código postal. En las familias con hijos, esa idea se traduce en algo práctico: no hace falta convencer a cada espectador. Hace falta que la ley proteja a la criatura y que su entorno cercano la quiera.

Padres que salen del armario con hijos ya mayores

Hay un tipo de familia LGTBI que casi nunca sale en los reportajes: la de los padres y madres que salen del armario después de haber formado una familia heterosexual. Un hombre de cincuenta años que le cuenta a sus hijos adolescentes que es gay. Una mujer que deja a su marido y empieza una relación con otra mujer. Para ellos, el reto no está en el registro ni en la clínica, sino en la conversación en casa y, a menudo, en el juzgado de familia.

La orientación sexual de un progenitor no puede ser un criterio para decidir la custodia, y la Ley 15/2022 de igualdad de trato prohíbe la discriminación por ese motivo. Pero el miedo a perder a los hijos ha mantenido a mucha gente en el armario durante años. Las asociaciones de familias LGTBI tienen grupos y espacios para quien está en ese momento, y también recursos para hijos que acaban de enterarse de algo que no esperaban.

El diario tiene un texto sobre cómo hablar de salud mental en familia, y muchas de sus ideas sirven para esta otra conversación: elegir un momento tranquilo, no esperar una reacción concreta y dejar tiempo.

Abuelas, tíos y la red de alrededor

Una familia con hijos no se sostiene solo con dos adultos. Las abuelas que recogen del colegio, los tíos que se quedan el fin de semana, los amigos que hacen de canguro. Para muchas familias LGTBI esa red no viene dada: hay abuelos que tardaron en aceptar la orientación de su hijo o que nunca lo hicieron, y amistades que se convierten en familia elegida. El diario contó la historia de esa familia elegida, de las casas del ballroom a los amigos, y en las familias con hijos el concepto se vuelve muy concreto: es quién figura en la lista de personas autorizadas para recoger al niño.

En «El abrazo de Pitufo» hay un verso de gratitud que encaja con esa red de cuidados:

Gracias por ser mi refugio.

Para una criatura que crece en una familia que el entorno mira de reojo, tener varios adultos que le digan lo mismo, que su casa es normal y que puede hablar de ella con orgullo, es una forma de protección que no aparece en ninguna ley.

Fuera de las grandes ciudades

Ser una familia con dos madres en el centro de Madrid o de Barcelona no es lo mismo que serlo en un pueblo de quinientos habitantes donde todo el mundo se conoce. En el entorno rural la visibilidad es mayor y el anonimato, nulo: el colegio es uno solo, la pediatra es la misma para todos y la noticia corre antes de que la familia decida contarla. El diario dedicó un texto a ser LGTBI en la España rural, con experiencias de visibilidad en pueblos que han cambiado más rápido de lo que se suele pensar.

Ficha de la canción «Tan paleto» con su carátula: disco «El día de la liberación», letra y producción de Mike Sain't Louis

Si una familia sufre insultos, amenazas o agresiones por ser LGTBI, eso puede ser un delito de odio. El diario explicó cómo denunciar los delitos de odio LGTBIfóbicos y qué recursos hay para las víctimas.

Dónde encontrar a otras familias

Las asociaciones de familias LGTBI llevan más de veinte años acompañando a madres y padres en cada etapa: antes de tener hijos, durante los trámites, en el colegio y en la adolescencia. Estos son dos puntos de partida, con datos comprobados en sus propias webs:

  • Galehi, asociación de familias LGTBIQ+ de ámbito estatal con sede en Madrid. Ofrece asesoría en adopción, acogimiento y medicina reproductiva, actividades para pequeños y mayores y participa en la red europea de familias NELFA. Teléfono y WhatsApp: 628 79 44 29.
  • FLG, Associació de Famílies LGTBI+, en Cataluña desde 2001, con grupos de crianza, charlas y defensa de derechos. Teléfono: 645 31 88 60.
  • FELGTBI+, la federación estatal, puede orientar hacia asociaciones de cada comunidad: 913 604 605.

Cuando la presión pesa demasiado

Criar ya es cansado sin necesidad de pelear con un registro, una lista de espera o la mirada del vecino. Si en algún momento el agobio, la tristeza o la sensación de no poder más ocupan demasiado espacio, pedir ayuda es una decisión sensata:

  • 024: la línea del Ministerio de Sanidad para la atención a la conducta suicida. Gratuita, confidencial y disponible las veinticuatro horas, también para quien está preocupado por otra persona.
  • 112: emergencias, ante un riesgo inmediato.
  • Teléfono de la Esperanza: 717 003 717, para hablar con alguien en un momento de crisis.
  • FELGTBI+: 913 604 605, para encontrar apoyo en asociaciones LGTBI cercanas.

Si estás fuera de España, marca el número de emergencias del país donde te encuentres o busca allí una línea de ayuda en crisis.

Ficha

«Tan paleto» pertenece a «El día de la liberación», tercer álbum de la trilogía GAYFOLK, y se puede escuchar en Spotify. Mike Sain't Louis firma la letra, la composición y la producción, y las voces del tema se generan con inteligencia artificial. Se cita también «El abrazo de Pitufo». La información legal procede de la Ley 13/2005, la Ley 14/2006 (artículos 7 y 10), la Ley 4/2023 y su modificación del artículo 120 del Código Civil y del artículo 44 de la Ley 20/2011 del Registro Civil, la Orden SND/1215/2021 y la Instrucción de la DGSJFP de 28 de abril de 2025, consultadas en el BOE, además de la nota de prensa del Gobierno de 5 de noviembre de 2021. Los estudios citados son la declaración y el informe técnico de la Academia Estadounidense de Pediatría (Pediatrics, 2013) y Golombok y Badger (Human Reproduction, 2009). No sustituye al consejo de un profesional del derecho. Los teléfonos de las asociaciones se han comprobado en las webs de Galehi, FLG, FELGTBI+, el Ministerio de Sanidad y el Teléfono de la Esperanza. Contacto para medios: prensa.

Preguntas frecuentes

¿Puede una pareja de dos hombres o de dos mujeres adoptar en España?

Sí. Desde la Ley 13/2005, que abrió el matrimonio a parejas del mismo sexo, los cónyuges pueden adoptar de forma conjunta en igualdad de condiciones, y el Tribunal Constitucional avaló esa ley en 2012. La adopción sigue pasando por la valoración de idoneidad de la comunidad autónoma, igual que para cualquier pareja.

¿Tiene que estar casada la madre no gestante para figurar en el Registro Civil?

Ya no. Desde la Ley 4/2023, la madre no gestante puede determinar la filiación no matrimonial con una declaración conforme en el formulario oficial al inscribir el nacimiento, siempre que no haya controversia ni se contradigan las presunciones legales. Si la pareja está casada, la vía es la del matrimonio.

¿Cubre la sanidad pública la reproducción asistida de mujeres lesbianas?

Sí. La Orden SND/1215/2021 devolvió a la cartera común del Sistema Nacional de Salud el acceso de las mujeres sin pareja, las mujeres lesbianas y las personas trans con capacidad de gestar, con los criterios generales de edad y salud que fija la propia cartera.

¿Se puede inscribir en España a un bebé nacido por gestación subrogada en el extranjero?

No por la vía directa. El contrato de gestación por sustitución es nulo según el artículo 10 de la Ley 14/2006 y, desde la Instrucción de la DGSJFP de 28 de abril de 2025, los registros no admiten certificados ni sentencias extranjeras como título. La filiación se tramita por los medios ordinarios: la biológica, si existe, y la adopción posterior.

¿De qué trata «Tan paleto»?

Es una canción del tercer álbum de la trilogía GAYFOLK, «El día de la liberación», en la que el narrador responde a quien le señala por ir de la mano con su novio y por besarse en público. Se niega a dar explicaciones al «espectador» que juzga.

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